Los más chicos tuvieron su fiesta grande en el predio Pumpido
Con los gritos de “dale campeón” como banda sonora, finalizó el tercer Torneo de Verano para las categorías 2015, 2016 y 2017. La Copa Sanatorio Santa Fe volvió a reunir a casi 2000 niños y cientos de familias y cerró un fin de semana pleno de fútbol, sonrisas y compañerismo en el predio Nery Alberto Pumpido.
El fútbol formativo volvió a demostrar que es mucho más que un resultado. Este fin de semana se bajó el telón de la tercera edición del certamen veraniego que la Liga Santafesina de Fútbol organiza para sus Divisiones Infantiles, destinado a las categorías 2015, 2016 y 2017, y el balance fue altamente positivo.
La Copa Sanatorio Santa Fe entregó emociones, abrazos interminables y el inolvidable eco de los “dale campeón” que despidieron una nueva experiencia inolvidable para los más pequeños.
El escenario fue, una vez más, el predio Nery Alberto Pumpido, espacio que se consolida como el epicentro del desarrollo formativo de la región. Allí, desde el viernes, comenzó a rodar la pelota con los encuentros correspondientes a la Fase de Grupos.
Durante esa primera jornada, los equipos empezaron a marcar el pulso del torneo, mostrando talento, entusiasmo y, sobre todo, una enorme pasión por el juego.
El sábado la actividad tuvo continuidad con una intensa programación que completó la etapa clasificatoria. Bajo un clima ideal y con las tribunas colmadas de padres, abuelos y amigos, los chicos disfrutaron cada minuto dentro del campo.
Las canchas lucieron impecables y el ambiente fue el de una verdadera fiesta familiar, donde el respeto y la camaradería fueron protagonistas.
Un domingo a pura definición
El cierre llegó el domingo con la disputa íntegra de los Playoffs. Desde las primeras horas de la mañana, el predio volvió a poblarse de camisetas, banderas y termos, mientras los equipos se preparaban para afrontar la instancia de eliminación directa.
Independiente, presente. Crédito: Gentileza.
Tanto en Copa de Oro como en Copa de Plata, cada cruce se vivió con intensidad, aunque siempre dentro del marco de alegría que caracteriza a estas edades.
Los partidos definitorios regalaron goles, atajadas memorables y festejos que quedarán grabados en la memoria de los chicos.
Más allá de los resultados, que marcaron a los campeones y subcampeones de cada categoría, el verdadero triunfo fue colectivo: todos los participantes se llevaron la experiencia de competir, compartir y crecer.
Colón, no podía faltar. Crédito: Gentileza.
En la Copa de Oro, los equipos que lograron avanzar hasta las instancias decisivas mostraron un gran nivel futbolístico y mucha personalidad. En la Copa de Plata, en tanto, la paridad fue la nota saliente, con encuentros ajustados que se resolvieron en los últimos minutos y que desataron celebraciones eufóricas.
Mucho más que un torneo
La Liga Santafesina de Fútbol volvió a apostar fuerte por el desarrollo infantil, organizando un certamen que ya se instala como clásico del verano. La respuesta de los clubes fue masiva y la participación de las familias, ejemplar.
Cada gol fue celebrado como el primero, cada abrazo tuvo sabor a logro compartido y cada medalla entregada fue símbolo del esfuerzo realizado.
Para los chicos de las categorías 2015, 2016 y 2017, este torneo significó la posibilidad de medirse con pares de distintos clubes, aprender valores y sumar minutos de juego en un contexto cuidado.
Para muchos, fue también la oportunidad de disputar sus primeros partidos en un certamen organizado, con todo lo que eso implica.
El cierre, con las premiaciones y las fotos grupales, sintetizó el espíritu de la competencia. Entre sonrisas amplias y miradas brillantes, los pequeños protagonistas celebraron el final de un campeonato que volvió a ser exitoso en lo deportivo y en lo humano.
Así, con los gritos de “dale campeón” resonando todavía en el aire del predio Pumpido, la Liga Santafesina puso punto final a una nueva edición de su Torneo de Verano infantil.
Una cita que ya forma parte del calendario esperado por los más chicos y que reafirma que el futuro del fútbol local se construye, paso a paso, desde la alegría y el juego.