El pasado 4 de abril, el Club La Pepita de Coronda cumplió 41 años de vida institucional.
Club La Pepita: 41 años de pasión, esfuerzo y una historia que sigue creciendo en Coronda
El club de barrio Iguana celebró un nuevo aniversario consolidándose como una de las instituciones más representativas del fútbol corondino. Con nueve equipos compitiendo cada fin de semana, una fuerte apuesta por las divisiones inferiores y un marcado compromiso social, La Pepita enfrenta nuevos desafíos deportivos e institucionales sin perder la esencia que lo convirtió en una verdadera cuna de campeones.

Más de cuatro décadas de historia que lo encuentran atravesando una etapa de renovación, crecimiento y enormes desafíos, siempre con el fútbol como bandera y con el compromiso de cientos de personas que, generación tras generación, hicieron posible que la institución siga ocupando un lugar central en la vida deportiva de la ciudad.
Una institución que nació para unir al barrio
Ubicado en el tradicional barrio Iguana, uno de los sectores más populares de Coronda, La Pepita representa mucho más que un club de fútbol. Es un punto de encuentro, un espacio de contención social y un lugar donde niños, jóvenes y adultos encuentran pertenencia a través del deporte.
Con el paso del tiempo, la institución fue construyendo una identidad propia que hoy la identifica en toda la región. Su histórica denominación de "Cuna de Campeones" volvió a cobrar fuerza en los últimos años gracias al trabajo realizado por dirigentes, entrenadores, colaboradores y familias que acompañan diariamente cada actividad.

Actualmente, La Pepita desarrolla una intensa actividad deportiva dentro de la Liga Galvense de Fútbol. Cada fin de semana son nueve los equipos que representan los colores del club en distintos escenarios de la región, reflejando el crecimiento deportivo alcanzado durante los últimos años.
La institución presenta equipos en Primera División y Reserva masculina, Primera División femenina, cinco categorías de divisiones inferiores —desde Tercera hasta Séptima—, el equipo Senior y la Escuelita de Fútbol, donde los más pequeños dan sus primeros pasos detrás de una pelota bajo el nombre de "Los Espartanos".
Detrás de cada entrenamiento existe un importante trabajo silencioso que involucra profesores, cuerpos técnicos, dirigentes, padres y colaboradores. Son ellos quienes hacen posible que cientos de chicos puedan practicar deporte en un ambiente sano y formativo.

El desafío de crecer sin perder la esencia
Como ocurre con la mayoría de los clubes de barrio, el crecimiento deportivo viene acompañado de importantes dificultades económicas.
En la actualidad, La Pepita atraviesa un momento delicado desde el punto de vista financiero luego de que la actual comisión directiva tuviera que hacerse cargo de un juicio originado por premios de una cena que habían quedado impagos.
Lejos de bajar los brazos, la dirigencia decidió afrontar esa situación con responsabilidad, trabajando para ordenar las cuentas y sostener todas las actividades deportivas que diariamente desarrolla la institución.
El objetivo continúa siendo el mismo: que ningún chico deje de jugar al fútbol por cuestiones económicas y que el club siga siendo un espacio abierto para toda la comunidad.

La realidad cotidiana exige multiplicar esfuerzos. Cada beneficio, cada venta, cada colaboración y cada aporte de socios resulta fundamental para mantener en funcionamiento una institución que moviliza a cientos de familias cada semana.
Sin embargo, el compromiso de quienes integran el club permite mirar hacia adelante con optimismo. La prioridad sigue siendo fortalecer las divisiones inferiores, mejorar la infraestructura y brindar cada vez mejores condiciones para el desarrollo deportivo.
Porque si hay algo que distingue a La Pepita es precisamente su capacidad para reinventarse. A lo largo de sus 41 años debió atravesar distintas dificultades, pero siempre encontró la fuerza necesaria para seguir creciendo.
Los niños representan hoy la mayor apuesta institucional. La Escuelita de Fútbol se transformó en el verdadero semillero del club, donde además de enseñar fundamentos técnicos se transmiten valores como el compañerismo, el respeto, la solidaridad y el esfuerzo.

Cada entrenamiento es una oportunidad para formar personas antes que futbolistas. Esa filosofía explica por qué tantas familias eligen año tras año vestir los colores de La Pepita.
En cada categoría aparecen nuevas ilusiones y jóvenes talentos que alimentan el sueño de llegar algún día a la Primera División. Pero, más allá de los resultados, el verdadero triunfo está en ofrecer un espacio de inclusión y crecimiento para todos.
La historia del club también está marcada por el acompañamiento permanente de la comunidad corondina. Ex jugadores, vecinos, comerciantes y simpatizantes mantienen vivo un fuerte sentido de pertenencia que se refleja cada vez que la institución organiza un evento o necesita colaboración.

La Pepita forma parte del patrimonio deportivo de Coronda. Su presencia dentro de la Liga Galvense de Fútbol fortalece el desarrollo del fútbol regional y mantiene vigente una tradición que atraviesa generaciones.
Hoy, a 41 años de su nacimiento, el club mira el futuro con la misma ilusión de aquellos pioneros que comenzaron este sueño. Con mucho esfuerzo, trabajo colectivo y el protagonismo de sus divisiones formativas, la institución continúa escribiendo nuevas páginas de una historia que todavía tiene mucho por contar.
Porque mientras haya un niño corriendo detrás de una pelota con la camiseta verde y blanca, mientras una familia acompañe desde el borde de la cancha y mientras exista un dirigente dispuesto a trabajar desinteresadamente por el club.
La Pepita seguirá siendo ese orgullo de barrio Iguana que representa como pocos la pasión futbolera de Coronda y el enorme valor que tienen los clubes como motores sociales de sus comunidades.









