Luego de las peores semanas para Manuel Adorni, tras varias denuncias que se iniciaron cuando llevó en el ARG-01 a su esposa Bettina Angeletti a los Estados Unidos, la mesa chica del mileísmo decidió que el jefe de Gabinete nacional retomara su función de vocero y diera una conferencia de prensa este miércoles en el segundo piso de Balcarce 50 como en sus primeros tiempos en la gestión.
Adorni aseguró sobre sus bienes: “Lo que tiene que estar declarado, está declarado”
Con la presencia de gran parte del funcionariado, el jefe de Gabinete de la Nación volvió a dar una conferencia de prensa tras casi dos meses sin conceder ninguna a la prensa acreditada en Balcarce 50 y en medio del escándalo por las sucesivas denuncias que se activaron en su contra

La diferencia con otras ruedas de prensa en la Casa Rosada fue que esta vez el foco de atención estuvo puesto en el propio ministro coordinador, quien frente a todo tipo de especulaciones salió al ruedo con el objetivo de que el Gobierno retome la agenda y la centralidad que dominaba en el cierre de un año que a nivel parlamentario resultó exitoso para el oficialismo nacional.
Tanto el Presidente como su hermana, la Secretaria General Karina Milei, brindaron apoyo incondicional al funcionario, que recibió el mismo respaldo de parte de todos los representantes de las nueve carteras que dirige. Vale destacar que Adorni es considerado un libertario puro, a diferencia de sus antecesores: Nicolás Posse y Guillermo Francos, quienes no recibieron el mismo tratamiento en el seno de la administración central.

El portavoz inició la presentación periodística expresando que quería “ser directo con lo que se está hablando estos días. Trabajé más de 25 años en el sector privado. Hace dos años me convocó el Presidente, tal como todos saben. Mi patrimonio lo construí ahí, antes de entrar al Gobierno. No tengo nada que esconder.
Estamos poniendo a disposición de la Justicia y los organismos de control correspondientes toda la información que necesiten. Y quiero dejar algo en claro: ningún otro Gobierno sostuvo una vara tan alta como la nuestra, nunca. Ningún otro Gobierno bajó el gasto público, redujo la cantidad de cargos o pisó los salarios de los funcionarios tanto como este. Un ministro gana casi la mitad, hoy, de lo que ganaba un ministro con Alberto Fernández, enfatizó.
En otro segmento consignó: “No digo que sea poco, digo que no somos lo mismo que los que vinieron antes, y la gente lo sabe. Y no me voy a sentar a que nos den clase de ética los que viven del Estado desde que nacieron, los que se robaron un PBI, ni los empresarios y los periodistas que los ayudaron. Parece que nos olvidamos que vivimos en un país en el que un secretario de Obras Públicas revoleaba bolsos con plata y armas. Esto es todo lo que tengo para decir sobre las denuncias en curso. Como hay una investigación judicial en curso, valga la redundancia, no puedo responder sobre aspectos específicos porque puedo entorpecer la causa", arrancó Adorni apuntando todos sus cañones al kirchnerismo.

Con la mayoría de los funcionarios presentes, salvo la titular de Capital Humano Sandra Pettovello; el de Interior Diego Santilli y la jefa de bloque de LLA en el Senado, Patricia Bullrich, sin solución de continuidad el mandamás de la Jefatura reiteró la agenda parlamentaria que el Poder Ejecutivo Nacional resolvió enviar al Congreso en la última reunión de Mesa Política cuando las cosas estaban mucho más tranquilas en el palacio rosado.
En ese marco resaltó que en la primera docena de iniciativas aparecen las que van dirigidas a proteger la propiedad privada, tal el caso de la Ley de Expropiación; la protección de los bosques nativos; los cambios en la normativa dirigida a los glaciares para facilitar la minería; modificar la ley de Tierras Rurales en búsqueda de inversiones mediante venta de terrenos; Ley de Desalojos; Ley de Discapacidad; Código Civil y Penal; presentar pliegos de jueces y fiscales; y asimismo, comunicó la iniciativa de convertir el complejo presidencial de Chapadmalal en un polo turístico, entre otras medidas.
Cuando se abrió a preguntas, Manuel Adorni manifestó que los bienes que se le adjudican deben ser comparados con las declaraciones juradas que presentó. “Lo que tiene que estar declarado, está declarado como corresponde. En todo caso lo que no está declarado es porque la declaración no está vencida, hay que explicar lo obvio”, se quejó. En esa línea expuso que todo es claramente una operación contra el Gobierno y reprendió a los periodistas por mostrar el vídeo grabado en el aeropuerto de San Fernando partiendo con sus hijos a Punta del Este.
“Es una cuestión estrictamente familiar” y “no me voy a meter en la investigación judicial”, repitió. A un colega que le consultó por las facturas que tienen que ver con la escapada del feriado largo de Carnaval a Uruguay -junto a su amigo de la TV Pública, Marcelo Grandio- Adroni le señaló que él es periodista y no juez. De hecho, lo reprendió por haber escrito en la red X que sería expulsado de la gestión.
“Que definas oscuridad en mis actividades patrimoniales es un tema tuyo”, cuestionó, así como volvió sobre una herencia que cobró de su abuela ya fallecida a los 95 años, algo que le pareció “de mal gusto”, y de lo que afirmó que es información que va a aparecer en sus declaraciones juradas a mediado de año, como otros bienes, por ejemplo, su vivienda en Exaltación de la Cruz.
En el momento en que se le planteó si había pensado en presentar la renuncia, el jefe de los ministros explicó que el Presidente Milei tiene a disposición la dimisión de todos sus funcionarios y que ella está siempre a disposición. “Si la pide el Presidente nos iremos a nuestras casas”, refrendó. Al mismo tiempo, cuando se le habló en referencia a los dichos de Javier Milei en la apertura de Sesiones Ordinarias donde hizo foco en “la moral como política de Estado”, Adorni volvió sobre las facturas de Grandio: “Yo el viaje lo pagué. La dádiva estaría si yo no hubiera pagado. Igual está en manos de la Justicia. A Grandio lo conozco de antes de llegar a la función pública y tiene una trayectoria de 30 años y se entiende que sabe lo que es una dádiva”, asestó el vocero, que tuvo su momento de mayor enojo cuando otro trabajador de prensa le comentó que durante cuatro días no había recibido respaldo de sus ministros.

“Todo lo que decís es falso. Me consta que sí y te pido que me pidas disculpas”, reclamó, y punto seguido se retiró de la sala ofuscado. Detrás suyo marchó gran parte del Gabinete y otros funcionarios, entre los que se vio al ministro de Economía Luis Caputo; al asesor gubernamental Santiago Caputo; al canciller Pablo Quirno; a Federico Sturzenegger (Desregulación y Modernización del Estado); Alejandra Monteoliva (Seguridad); Mario Lugones (Salud) y Martín Menem, presidente de la Cámara baja.









