En el oficialismo operó una doble decepción, que intentarán revertir en el nuevo tramo de campaña que se iniciará dentro de unos días, ahora para la definición de las autoridades que asumirán el 10 de diciembre. El revés consistió por un lado en la cantidad de sufragios obtenidos por el candidato ganador, echando por tierra las previsiones de que, si el resultado de la coalición opositora hubiese sido más parejo, pudiese llevarse la presea del candidato más votado. Por el otro, la muy mezquina performance de la lista de precandidatos a diputados, encabezada por el gobernador Omar Perotti, que logró superar a sus competidores en la interna, pero quedó muy por debajo de la propuesta de la oposición.