El ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, participó en Rosario de la primera Ronda de Negocios RIGI para proveedores, un encuentro orientado a vincular a pequeñas y medianas empresas con los grandes proyectos de inversión en minería, energía e infraestructura.
Luis Caputo en Rosario: el RIGI ya suma 48 proyectos por US$ 210.000 millones
Durante la primera Ronda de Negocios RIGI para proveedores, realizada en Rosario, el ministro de Economía sostuvo que hay 48 proyectos presentados por casi US$ 210.000 millones, de los cuales 30 ya fueron aprobados. También destacó la participación de proveedores locales y proyectó la creación de empleos formales vinculados con las inversiones.

Durante su discurso, destacó el alcance federal del régimen de incentivo a las grandes inversiones y sostuvo que el objetivo es que las oportunidades de crecimiento se traduzcan en más actividad industrial y empleo en el interior del país.
La jornada se desarrolla en La Fluvial y reúne a representantes de grandes proyectos y a empresas proveedoras de distintas provincias. Según detalló Caputo, ya se organizaron más de 2.100 reuniones de negocios y 50 rondas, con participación de pymes de prácticamente todo el país.

El funcionario anticipó que habrá nuevos encuentros y señaló que la intención es consolidar un mecanismo de vinculación entre las empresas que necesitan bienes y servicios para desarrollar sus inversiones y los proveedores nacionales que pueden ofrecerlos.
“Lo que queremos todos es que todos estos proyectos contribuyan a la industria y al desarrollo de todo el interior del país”, afirmó.
Durante su exposición, Caputo también presentó cifras sobre el volumen de inversiones asociadas al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), explicó qué factores considera centrales para atraer capitales y planteó que el desarrollo de los proyectos debe acompañarse con mejoras en infraestructura, logística y financiamiento.

Proyectos aprobados y sectores estratégicos
Caputo señaló que, hasta el momento, se presentaron 48 proyectos vinculados con el RIGI por un monto cercano a los US$ 210.000 millones. De ese total, indicó que 30 fueron aprobados, por alrededor de US$ 80.000 millones. Además, anticipó que se esperan nuevas presentaciones durante los próximos meses.
Según explicó, las iniciativas se concentran principalmente en petróleo, gas, minería y energía eléctrica, aunque también hay proyectos relacionados con infraestructura, tecnología y siderurgia.
El ministro sostuvo que el régimen busca ofrecer condiciones que permitan desarrollar inversiones de gran escala y que sus efectos se extiendan durante varios años. En ese sentido, consideró que la estabilidad económica y la previsibilidad son factores centrales para que las empresas decidan comprometer capital en la Argentina.
Caputo atribuyó la llegada de inversiones a una combinación de factores. Entre ellos mencionó la orientación económica del Gobierno nacional, la estabilidad macroeconómica, las garantías para la propiedad privada y el cumplimiento de los contratos. También destacó el contexto internacional y la búsqueda de diversificación de proveedores y destinos comerciales por parte de distintas economías.

En su análisis, la Argentina cuenta con recursos que despiertan interés en los mercados internacionales, como alimentos, minerales críticos y energía. A eso sumó la ubicación geográfica del país, que, según planteó, representa una oportunidad en un escenario internacional marcado por conflictos y dificultades en las cadenas de abastecimiento.
El funcionario afirmó que el RIGI fue diseñado para dar garantías a inversiones que requieren plazos prolongados y montos elevados. En ese marco, defendió la previsibilidad de las reglas económicas como una condición para que los proyectos puedan avanzar.
También vinculó el desarrollo de esas inversiones con la generación de divisas. Según su exposición, los proyectos asociados al régimen podrían alcanzar exportaciones por entre US$ 50.000 millones y US$ 55.000 millones hacia 2030. Además, señaló que las inversiones en energía y minería podrían modificar la estructura económica del país durante los próximos años.
Las cifras y proyecciones fueron presentadas por el ministro durante su discurso y corresponden a las estimaciones que expuso sobre el alcance del régimen.
Desafíos: proveedores locales, empleo formal y costos logísticos
Uno de los ejes centrales de la jornada fue la participación de las empresas nacionales en las cadenas de suministro de los grandes proyectos. Caputo destacó que cerca de 1.800 proveedores locales ya fueron contratados y que pertenecen a 20 jurisdicciones del país, según los datos que compartió ante los participantes.
También afirmó que el componente de compras locales representa el 82% de las adquisiciones vinculadas con estas inversiones. Para el ministro, esos números muestran que el impacto de los proyectos puede extenderse más allá de las compañías que los encabezan y alcanzar a empresas industriales y de servicios de distintas regiones.

En esa línea, sostuvo que el desarrollo de los proyectos podría generar alrededor de 250.000 empleos. Remarcó que el objetivo es que esos puestos sean formales y estén vinculados con actividades productivas, en un contexto en el que, según señaló, la informalidad laboral continúa siendo uno de los desafíos de la economía argentina.
La ronda de negocios apunta a facilitar ese vínculo entre grandes inversores y pymes. Las reuniones permiten que los proveedores presenten sus capacidades y que las empresas responsables de los proyectos identifiquen posibles socios comerciales para cubrir sus necesidades de bienes y servicios.
Caputo también planteó que mejorar la competitividad requiere reducir los costos que enfrentan las empresas. En su exposición mencionó la carga impositiva, las regulaciones, el costo del financiamiento y las dificultades logísticas como factores que inciden en la producción.
En materia de infraestructura, se refirió a las concesiones de rutas, al transporte ferroviario de cargas y a la Hidrovía como elementos que pueden contribuir a reducir los costos de traslado. Sostuvo que las mejoras en esos sistemas son necesarias para facilitar el movimiento de mercaderías y fortalecer la capacidad exportadora de las distintas regiones.
El ministro agregó que el desarrollo del mercado de capitales también podría ampliar las posibilidades de financiamiento para los proyectos. En ese sentido, planteó la necesidad de generar instrumentos que permitan a los ahorristas participar de inversiones relacionadas con infraestructura, energía y otras actividades productivas.
La reducción de impuestos y regulaciones fue otro de los puntos que destacó. Caputo sostuvo que la competitividad no depende únicamente del tipo de cambio, sino también de las condiciones que determinan cuánto cuesta producir, financiarse y transportar bienes dentro del país.
Al cerrar su discurso, agradeció la participación de las empresas y reiteró que el objetivo es que las inversiones lleguen a distintas provincias y contribuyan al desarrollo industrial del interior.
La primera Ronda de Negocios RIGI para proveedores busca avanzar en esa dirección: conectar los proyectos de gran escala con empresas argentinas capaces de abastecerlos. Para el Gobierno nacional, el desafío es que el volumen de inversiones anunciado se traduzca en nuevas oportunidades comerciales, empleo formal y mayor actividad productiva en las distintas regiones del país.









