Luis Caputo cerró su paso por el G20 con la foto que buscaba: veinte minutos a solas con Scott Bessent, el funcionario estadounidense que el año pasado se convirtió en una pieza central del auxilio financiero a la Argentina y que ahora volvió a respaldar públicamente el rumbo económico de Javier Milei.
Caputo se encontró con Bessent buscando afianzar el vínculo con Washington
El ministro de Economía mantuvo un encuentro a puertas cerradas con el secretario del Tesoro estadounidense durante la cumbre del G20 en Carolina del Norte. Hablaron del escenario geopolítico y del impacto de la guerra con Irán, después de que el funcionario de Donald Trump volviera a elogiar las reformas de Javier Milei y definiera a la Argentina como líder de una “oportunidad histórica” para la región.

El encuentro se desarrolló este martes a puertas cerradas en el hotel Omni Grove Park Inn de Asheville, Carolina del Norte, donde se reúnen ministros de Finanzas y presidentes de bancos centrales de las principales economías del mundo.

La conversación tuvo un componente económico, pero el eje estuvo atravesado por la geopolítica. Caputo buscó conocer de primera mano la lectura de Bessent sobre el escenario internacional, especialmente por la intensificación del conflicto entre Estados Unidos e Irán y sus consecuencias sobre los precios de la energía. Ambos ya habían compartido una cena la noche anterior y hablado allí sobre la situación argentina.
Antes de la reunión
La bilateral llegó apenas unas horas después de una señal pública particularmente fuerte desde Washington.
“Creo que tenemos una oportunidad histórica en el hemisferio occidental liderada por la Argentina y las reformas que allí se están llevando a cabo. Todos decían que era imposible, y ahora estamos viendo cómo sucede”, afirmó Bessent durante una intervención en el G20.

El secretario del Tesoro destacó además la evolución de la inflación y vinculó el proceso argentino con un movimiento político y económico más amplio en América Latina. Incluso mencionó el resultado de las legislativas del año pasado para señalar el apoyo que Milei consiguió entre jóvenes y sectores de menores ingresos.
Caputo recogió inmediatamente el gesto y lo definió como “un reconocimiento al proceso de transformación que está llevando adelante el Presidente”.
Bessent fue uno de los interlocutores centrales del Gobierno durante las turbulencias financieras de 2025. La última reunión formal entre ambos había ocurrido en octubre en Washington, cuando se selló un swap de monedas por US$20.000 millones entre Estados Unidos y la Argentina, antes de las elecciones legislativas.
Esa línea da cuenta de la relación que la administración Milei construyó con Donald Trump. El Gobierno argentino encuentra en Washington no sólo un aliado político sino también un respaldo financiero que ya resultó decisivo en momentos de tensión.
Irán, energía y un G20 cruzado por la guerra
La coyuntura internacional, sin embargo, desplazó parte de la discusión económica tradicional.
Bessent fue designado por Trump para conducir la ofensiva económica estadounidense contra Irán y anticipó nuevas sanciones bancarias. Washington pretende aumentar la presión sobre los países y entidades que todavía mantienen relaciones financieras con Teherán. “Tenemos tolerancia cero. Vamos a asfixiar económicamente a este régimen”, sostuvo.

Caputo también conversó sobre ese escenario con el ministro de Finanzas de Qatar, Ali bin Ahmed Al Kuwari. Según informó, analizaron el impacto del bloqueo del Estrecho de Ormuz y del conflicto en Medio Oriente sobre la economía global, junto con las posibilidades de inversión y el papel argentino en el mercado energético.
La cuestión toca un punto especialmente sensible para la Argentina: una alteración prolongada del precio internacional del petróleo puede repercutir sobre costos internos, pero al mismo tiempo coloca a Vaca Muerta en un lugar de mayor interés estratégico.
Ronda de respaldos
La reunión con Bessent completó una serie de contactos de alto nivel que Caputo aprovechó para exhibir apoyos externos al programa económico.
El lunes se había reunido con Kristalina Georgieva. “Genial ponerme al día con Caputo sobre el impresionante repunte económico de Argentina, resultado de buenas políticas y una sólida implementación”, escribió después la directora gerente del FMI.

Este martes también mantuvo un encuentro con el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, para conversar sobre “la agenda de crecimiento y las oportunidades para seguir profundizando la cooperación y el apoyo” de la entidad hacia la Argentina.
Caputo vuelve ahora a Buenos Aires con esos respaldos en la agenda y una relación con el Tesoro estadounidense que, desde aquel swap de US$20.000 millones, dejó de ser solamente política para convertirse en una de las piezas financieras del programa de Milei.










