Al respecto, explicó que “el sistema de transporte se dota de aportes nacionales, que son subsidios, de aportes provinciales, de aportes de cada uno de los municipios, a través de fondos compensadores, más la tarifa que paga cada uno de los usuarios cada vez que utiliza el servicio”. “Ni bien asumimos el gobierno nacional -recordó- mejoramos los montos del subsidio, y eso vencía el 31 de abril; con esa mejora, se congeló el precio del transporte, para darle previsibilidad y no aumentar la tarifa, pero se iba a rediscutir sobre todo la extensión del sistema SUBE, la denominación de cada una de las tarjetas para llegar a cada uno de los contribuyentes o usuarios que utilizan el sistema, para que tengan todos los beneficios que deberían tener...pero cuando vino la pandemia bajó brutalmente la recaudación porque estábamos en cuarentena y no se podía usar el sistema”. “Aun así, con la previsión que se está haciendo de recursos hasta fin de año, no debería haber inconvenientes para que el sistema de transporte funcione de manera adecuada”, aseguró.