Con un acto cargado de emotividad y simbolismo, el gobierno de la Provincia inauguró las obras de refacción del Monumento Nacional a la Bandera, encabezado por Maximiliano Pullaro, en cuyo transcurso escolares de todo el país formularon la promesa de rigor al emblema patrio.
Pullaro: “Vamos a mostrar el Monumento a la Bandera en todo su esplendor”
El gobernador destacó el compromiso provincial frente a la desidia de los gobiernos nacionales. “Cuando no se roba, la plata alcanza”, desafió. Emoción y un fuerte simbolismo en las palabras del ministro Lisandro Enrico y el intendente Pablo Javkin.

“No nos merecíamos tener el obrador, las chapas, los andamios, año tras año, quitándole belleza y esplendor a esta obra magnífica que nos representa y nos une a los argentinos”, sostuvo el mandatario provincial, en una muy breve alocución.
Esa misma representación fue trasladada a un criterio de gobierno que presidió la terminación de las obras del Monumento, y que erigió como modelo para todo el país: “Cuando los recursos públicos se administran con austeridad, cuando no se roba, la plata alcanza. Y en la provincia de Santa Fe lo estamos demostrando”.

“Que Dios bendiga a este Monumento y que el 20 de junio lo podamos mostrar en todo su esplendor”, culminó Pullaro, para dar paso a la ceremonia de promesa a la Bandera, que se desarrolló en tono festivo, acorde a la doble celebración.
Con casco y mameluco
El concurrido acto, en una jornada fría pero a pleno sol, contó con la presencia de casi todo el gabinete provincial, funcionarios municipales, autoridades de la sociedad civil y de la Justicia. También legisladores provinciales, como la presidenta de la Cámara de Diputados, Clara García y el ex gobernador Antonio Bonfatti.
En primera fila, junto a las autoridades y munidos casco y mameluco, se sentaron trabajadores que participaron en la ejecución de la emblemática obra. Y el primero en hablar fue el coordinador del Protocolo del Monumento, Marcelo Gaudino.
“Hace 29 años que estoy trabajando en este Monumento, y siempre escuchamos hablar de las obras que hacían falta. Hoy podemos agradecer a las autoridades que esto se haya logrado”, celebró.
A los obreros también se dirigió el ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, cuando al cabo de la minuciosa descripción de los trabajos les recordó que lo único que faltaba era colocar ocho plataformas para que los chicos puedan ver la ribera del Paraná desde el propio Monumento.

Antes de eso, resumió a los trabajos como “otro ladrillo más” en el proceso en que “se va reedificando esta ciudad”, con obra pública, seguridad, cultura y deporte. En cuanto al Monumento, “a esta obra tenía que terminarla el gobierno nacional, pero la abandonaron, se paralizó por completo. Y también en esto somos los santafesinos los que tenemos que sobreponernos y salir adelante”.
“El gobernador nos dijo que no podíamos pasar otro 20 de junio sin el Monumento en condiciones”, recordó Enrico. Y remató: “Demostramos que cuando no hay corrupción en el Estado, se puede hacer obra pública. Hoy el ejemplo que miran todas las provincias, es el de Santa Fe”, añadió.
Una pelea sin terminar
A su turno, el intendente Pablo Javkin recargó la emoción de la jornada deteniéndose en que “esta semana siempre es la más linda en la ciudad, porque vienen alumnos de toda la provincia y de todo el país a prometer a la bandera”.
Pero a la vez, trazó un paralelismo. “La historia de esta obra habla mucho del país, y mucho de Rosario. Porque aquí, contra las órdenes nacionales, Belgrano mandó enarbolar bandera. Argentina tiene una pelea todavía no resuelta de adonde mira el país para su desarrollo; si en el interior o en la Capital Federal.

“La historia de esta obra tambien refleja todo eso. Hubo que esperar 60 años para que se haga. Y la construcción llevó 14 años. Y después, pasamos 11 años esperarando, cuatro gobiernos nacionales, para que se hagan los arreglos. Y no se iban a hacer, sin el compromiso de este gobierno provincial y municipal, de la empresa rosarina que se hizo cargo, de los trabajadores que hoy están acá”, sostuvo.

Y sostuvo: “Hoy le devolvemos a la Argentina un monumento nacional, con el esfuerzo de la provincia de Santa Fe y con el corazón de Rosario, que salió de lo peor con el mismo tesón con que se completaron estas obras.
“Que Rosario nunca más sufra el abandono y el desprecio de los gobiernos nacionales, como quedó reflejado en este monumento. Nunca más permitamos este destrato. Rosario volvió y volvió para siempre”, completó.
Las obras
La restauración y puesta en valor del Monumento Nacional a la Bandera, en la ciudad de Rosario, cuya ejecución había quedado paralizada bajo la órbita nacional durante más de una década, fueron concluidos por el Gobierno de Santa Fe mediante una inversión total de $ 4.000 millones.
El gobierno de Pullaro resolvió hacerse cargo de la obra y asumir la deuda de $ 1.456 millones que mantenía el Estado nacional con la empresa contratista. Además, destinó otros $ 2.600 millones para completar las tareas pendientes.
Las intervenciones incluyeron la restauración integral de la Sala de las Banderas, donde se desmontaron y reacondicionaron vitrinas, se reemplazaron vidrios y marcos, se repararon cielorrasos y se realizaron trabajos de pintura.
También se restauraron la llama votiva y numerosos elementos de bronce que integran el patrimonio histórico del monumento.
Asimismo, se completó la recuperación del mirador, con la restauración de estructuras metálicas y la finalización del ascensor, cuya construcción había quedado inconclusa tras la paralización de los trabajos.
Otro de los frentes de obra se desarrolló en la Fuente de las Proas, donde se ejecutaron tareas de impermeabilización, renovación de cañerías, instalación de un nuevo sistema de bombeo y colocación de luminarias. Además, se incorporó una rampa de acceso para personas con discapacidad, mejorando las condiciones de accesibilidad del espacio.
La puesta en valor incluyó también la renovación de las instalaciones eléctricas, sanitarias y termomecánicas, completando una intervención integral sobre el conjunto monumental.








