El ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, defendió este domingo el proyecto que el Gobierno envío al Congreso para tratar el nuevo régimen penal juvenil y bajar la edad de imputabilidad.

El ministro de Justicia recalcó la necesidad de un cambio en el régimen penal juvenil, argumentando que los menores comprenden sus actos y deben enfrentar consecuencias legales. Además, ratificó su continuidad en el Gobierno y se expresó en contra de la figura del Femicidio.

El ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, defendió este domingo el proyecto que el Gobierno envío al Congreso para tratar el nuevo régimen penal juvenil y bajar la edad de imputabilidad.
“Un chico de 14 conoce perfectamente lo que hace”, aseguró el titular de la cartera y planteó: “El mensaje de los menores es ‘delincamos que total tenemos impunidad’. Y de la policía es ‘detenemos a la gente y en un minuto salen’. Tenés el empleo de los mayores sobre los menores, que está también contemplado en el Código Penal con pena grave, donde los usan. Como escalan, son los que suben a las casas o sustraen automóviles. Tenés bandas de chiquilines gobernados y cada vez más”.
En ese sentido, Cúneo Libarona dijo que los menores que cometen delitos “tienen conocimiento, tienen comprensión” y que los “requisitos” para imputarlos de un delito penal “tienen que ser conocimiento y voluntad”. "Hoy estos chicos lo tienen; tal vez no lo tenían el chico de 1980, pero hoy lo tiene”, insistió.

Según su visión, el sistema actual ha fracasado en proteger a los ciudadanos: "A las víctimas que les mataron un hijo no les podés decir que el chico de 13 años está al día siguiente en la casa de enfrente en absoluta impunidad; eso es inaceptable".
A las puertas del debate para el que fue convocada una sesión el próximo jueves en Diputados, Cúneo Libarona rechazó además que la medida sea puramente punitivista: "Antes del delito fallaron las políticas públicas y la educación; luego del delito, el Estado debe poner un límite y dar una respuesta a la víctima".
El funcionario rompió el silencio para confirmar que seguirá al frente del Ministerio de Justicia, impulsado por un pedido personal del Presidente y su hermana tras haber contemplado el retiro en diciembre.

Cúneo Libarona dejó claro que su permanencia responde a un compromiso ético y profesional, afirmando que "vine por el bronce, por el cariño a la justicia" y que su motor es dejar un legado de orden jurídico.
En diálogo con Splendid AM 990, el ministro desestimó las operaciones de prensa que sugerían su salida y se centró en la defensa de sus proyectos estructurales, asegurando que "Javier siempre me apoya; cada vez que hubo un trascendido, salió a respaldarme porque sabe que estoy en cosas delicadas".
Uno de los puntos más disruptivos de su propuesta es la reforma de la figura del femicidio, a la que calificó como "difusa e imprecisa" desde su creación en 2012. El ministro sugirió que la nueva redacción legal debería cubrir todas las hipótesis posibles bajo el nombre de "hombricidio y femicidio", basándose en el principio de que la ley no debe limitarse a un solo sexo.
"Si vos derogás el femicidio, inmediatamente 130 personas recuperan la libertad; no va a pasar. Se le da otra forma para que sea justa y proporcional para todos", aclaró, proponiendo que si un hombre es asesinado bajo circunstancias de "desprecio al sexo, aprovechamiento de superioridad, sometimiento o control", la pena debe ser igual a la que recibe quien mata a una mujer.

Para Cúneo Libarona, la figura actual enfrenta cuestionamientos constitucionales por centrarse únicamente en la mujer, algo que sectores de la academia consideran discriminatorio. "El sexo o la tendencia sexual que tengas no puede generar impunidad ni privilegios; somos todos iguales ante la ley", insistió.
Por último, el ministro descartó de plano cualquier retroceso en materia de derechos reproductivos: “El aborto se mantiene en la posición que tiene hoy, ya es ley y no hay ningún interés del gobierno en dar marcha atrás”.