La quita de subsidios al gas apunta por partida doble a hogares de ingresos medios
Se estima que en 2026 las ayudas del Estado nacional a los usuarios residenciales se reducirán en un 44% y alcanzarán solo a las viviendas con menos recursos. El servicio de distribución de ese combustible por redes es típico de las capas medias y altas.
El servicio de gas, otra vez bajo la lupa de subsidios y ayuda estatal.
La segmentación de los hogares según su nivel de ingresos ya no rige para otorgar subsidios nacionales a los usuarios residenciales. En adelante solo estarán "focalizados" sobre las familias con menos recursos. El cambio es hasta de sigla quienes consideren que es necesario inscribirse (y que serán admitidos porque el grupo familiar cobra menos de tres canastas familiares) deberán anotarse, o corregir sus datos en el Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (RSEF).
El proyecto es que para cuando termine 2026 deje de utilizarse el Registro de Acceso a los Subsidios de la Energía (RASE) que es producto de las declaraciones juradas registradas. En síntesis: hasta aquí contaron con distintas subvenciones estatales los hogares de la categoría N1 (de ingresos altos),N2 (de ingresos bajos) y N3 (de ingresos medios). Para 2027 solo hogares de escasos recursos recibirán esas ayudas o solicitarlas.
El RASE fue una muy tardía respuesta del gobierno nacional anterior para los subsidios indiscriminados a la energía mayorista (en gas y electricidad) que sin mirar a quien financiaba -con déficit- el sector público nacional.
Recién en el último año de la gestión de Alberto Fernández se implementó esa división, con coberturas diferenciadas. La sigla RASE en efecto perderá vigencia pero ha sido útil para tener un relevamiento sobre cómo son los clientes residenciales de las empresas privadas que distribuyen el gas natural o de cooperativas, municipios y comunas en subdistribución.
Santa Fe: solo el 30% se registró como usuario de bajos ingresos en el RASE.
En el caso de la concesión que comprende el norte de la Provincia de Buenos Aires y la totalidad de Santa Fe apenas 30% de los inscriptos en el RASE consideraron que debían ser subsidiados por contar con ingresos bajos. El restante 70% corresponde a los niveles 1 y 3 caracterizados como de ingresos altos y medios. Pero siempre debe tenerse presente que los usuarios residenciales que no se inscribieron quedaron de hecho en el nivel 1 (alto poder adquisitivo), que por esa razón aparece como mayoritario.
Ahora con la resolución 484/2025 que rige desde el 1 de enero de 2026 los subsidios focalizados contarán con solo el 66% de los recursos que demandaron hasta aquí en el caso del servicio de gas natural por redes. Además, la administración de Javier Milei suma en esa cuenta también los hogares a los que se les otorgarán ayudas para la compra de garrafas, aunque todavía no hay mayores precisiones al respecto: solo la invitación a que esas familias se anoten en el nuevo RSEF.
El corte
Para las capas medias de la sociedad el recorte es doble: tanto porque el límite de tres canastas básicas por hogar excluirá a gran parte de quienes así se identifican como porque es baja la proporción de familias pobres con gas natural por redes. Así, la reducción del 44% en los subsidios del gas natural deben interpretarse como una novedad que afectará por partida doble a los hogares de ingresos medios.
En el marco del Plan Gas el precio de ese combustible en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST) se fijará en 3,79 USD/MMBTU, por debajo del costo promedio de abastecimiento (4,2 USD/MMBTU). Durante 2026, los bloques de consumo base se mantendrán según el esquema anterior, pero a partir de 2027 solo se subsidiarán los meses de invierno (mayo a septiembre). El resto del año, los hogares focalizados como vulnerables pagarán lo mismo por metro cúbico que los demás, con mayores recursos.
El precio del gas se subsidiará solo en invierno a partir de 2027.
En este 2026 los usuarios de ingresos medios y bajos recibirán un subsidio del 50% sobre el precio del gas durante esos meses, con una bonificación adicional de hasta 25%, decreciente a lo largo del año. Como consecuencia de estas medidas, las tarifas medias de gas natural subirían un 23% respecto de 2025. Y así se llegaría a cubrir el 83% del costo real del servicio.
Energía eléctrica
Los usuarios con bonificación recibirán bloques de consumo subsidiados, mientras que el consumo que exceda estos bloques se cobrará al precio pleno, igual que para los usuarios no bonificados, tanto en el gas natural por redes como en el valor de los kilovatios.
En el caso de la energía eléctrica, la bonificación se aplicará como un descuento sobre el precio estacional para un bloque de consumo mensual. Y para mitigar su impacto habrá un período de transición, mediante una bonificación adicional del 25% durante el primer año, que irá disminuyendo progresivamente hasta diciembre. Bajo este esquema, los subsidios eléctricos se reducirían un 15%.