Como estaba previsto en el itinerario oficial, este viernes se concreta la recorrida de la misión santafesina en Neuquén en instalaciones petrolíferas de Vaca Muerta.

La misión la encabeza el ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini y está compuesta por una veintena de empresarios de la provincia. El pozo petrolero se conoce como Loma Campana y es explotado en conjunto por YPF y Chevron.

Como estaba previsto en el itinerario oficial, este viernes se concreta la recorrida de la misión santafesina en Neuquén en instalaciones petrolíferas de Vaca Muerta.
Allí está El Litoral para registrar en detalle la visita de funcionarios provinciales y empresarios que buscan concretar negocios favorables para Santa Fe.

La delegación está encabezada por el ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini quien está acompañado de otros funcionarios de esa cartera y lo dicho, representantes de firmas de origen santafesino.
El plan contempla la visita del pozo petrolero de Loma Campana que explotan de manera conjunta YPF y Chevron dentro del complejo Vaca Muerta cercano a la ciudad de Añelo en Neuquén.

El equipo de El Litoral presenció de primera mano cómo funcionan las instalaciones. Vale aclarar que este pozo está en etapa etapa dos, es decir, de perforación y de fracking. Esto significa que es la instancia en la que se "rompe" para llegar al lugar donde está el petróleo. Luego se instalan los tubos y después viene la tercera etapa que es la extracción en sí misma.
Los expertos del lugar explicaron que los pozos de petróleo en Vaca Muerta se encuentran a 3000 metros de profundidad y hasta allí tienen que perforar, se llega hasta ese lugar con una serie de taladros que además tienen la posibilidad de hacer luego exploraciones laterales.
También detallaron los especialistas que hasta hace un tiempo todo este procesos demandaba alrededor de un mes y en la actualidad se redujeron los tiempos a 17 días. "Está absolutamente listo para empezar a producir", aseguraron ante El Litoral.

Otra cuestión que llama la atención son los empleados, hombres y mujeres, jóvenes de unos 30 años en promedio. Todo bajo un ritmo netamente "industrial", como destacaron. Ritmos, planificaciones, cuidados, optimización, seguridad todo está estandarizado, sumaron quienes gentilmente mostraron las instalaciones a este medio.
Cada nuevo pozo le va agregando información a la que ya tienen y entonces en general se trabaja sobre patrones ya estandarizados, comentaban los encargados de la recorrida. Se sabe que a 500 metros van a encontrar tal cosa, a 1000 otra, a 1200 hasta la otra y a 3000 se va a encontrar con la cocina, el flujo de petróleo.

Sobre las máquinas perforadoras, explicaron los especialistas que los taladros se operan con computadoras, están monitoreados todo el tiempo, incluso desde una oficina.
Cabe recordar que en la jornada del jueves, el gobernador Pullaro y su par Rolando Figueroa firmaron un convenio para promover el desarrollo de proveedores, capacitación mutua e intercambio de tecnologías entre Santa Fe y Neuquén.
