Los mercados de capitales atraviesan un escenario marcado por las expectativas políticas, los movimientos de las tasas de interés y los cambios en las alternativas de inversión.
De las elecciones en Estados Unidos al primer ETF local: los cambios que atraviesan los mercados de capitales


Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), elaborado por Francisco Cuello Rosso, Guido D'Angelo y Emilce Terré, repasa las principales tendencias financieras en Estados Unidos y América Latina, y analiza la reciente incorporación de un nuevo instrumento al mercado argentino.
El relevamiento pone el foco en cuatro aspectos: el desempeño histórico de Wall Street después de las elecciones de medio término, la evolución de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, las dificultades de los mercados bursátiles latinoamericanos para sumar empresas y el lanzamiento del primer fondo cotizado (ETF) de oferta pública en Argentina.
Wall Street: antecedentes favorables, pero con fuertes correcciones tras las elecciones
Las elecciones de medio término en Estados Unidos suelen generar expectativas en los mercados financieros, debido a su influencia sobre la composición del Congreso y la agenda económica de la segunda mitad del mandato presidencial.
Aunque los resultados electorales no determinan por sí solos la evolución de las acciones, los antecedentes muestran un comportamiento históricamente favorable del mercado estadounidense durante los meses posteriores a esos comicios.
De acuerdo con una estimación de la BCR sobre las últimas 14 elecciones celebradas entre 1970 y 2022, el índice S&P 500 registró una suba promedio cercana al 2,2% durante los 90 días previos a cada votación. En los 90 días posteriores, el rendimiento promedio ascendió a aproximadamente el 6%.

El informe aclara que estos resultados no demuestran una relación causal entre las elecciones y el desempeño bursátil, ya que también intervienen factores como el ciclo económico, las ganancias empresariales, la política monetaria y las condiciones financieras. Sin embargo, el comportamiento histórico sugiere que la reducción de la incertidumbre política una vez finalizado el proceso electoral suele coincidir con una evolución más favorable de las acciones.
En 2026, no obstante, las primeras ruedas posteriores a los comicios estuvieron marcadas por una elevada volatilidad. Luego de una reacción inicial positiva, el jueves 5 de noviembre los principales indicadores de Wall Street registraron fuertes retrocesos: el S&P 500 cayó un 4,4%, mientras que el ETF Invesco QQQ, que replica el Nasdaq-100, perdió más del 6%.
La corrección estuvo impulsada principalmente por las compañías tecnológicas vinculadas con la inteligencia artificial. Según el análisis, los resultados electorales incrementaron la preocupación de los inversores ante la posibilidad de mayores restricciones regulatorias para la expansión de los centros de datos y la infraestructura tecnológica.

La magnitud de la caída del S&P 500 no se observaba desde abril de 2025, cuando el anuncio de nuevos aranceles comerciales por parte de la administración estadounidense provocó un retroceso diario del 4,8%. En esta oportunidad, el factor de incertidumbre estuvo relacionado principalmente con las perspectivas de inversión en inteligencia artificial.
Tasas del Tesoro y expectativas sobre el escenario político estadounidense
Otro de los factores que incidió en las expectativas financieras fue la evolución de los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos. Durante las semanas previas a las elecciones, las tasas registraron una baja significativa.
Entre el 5 de octubre y el 3 de noviembre de 2026, el rendimiento del bono a 10 años descendió del 5,31% al 4,95%, una reducción de 36 puntos básicos. En el caso del título a dos años, la tasa pasó del 4,84% al 4,61%, con una caída de 23 puntos básicos.
La disminución de los rendimientos de los bonos puede favorecer las valuaciones bursátiles, debido a que reduce las tasas utilizadas para descontar los flujos de fondos futuros de las empresas. En términos financieros, esto puede incrementar el valor presente de esos ingresos esperados, siempre que se mantengan constantes las demás variables.

El resultado electoral también incorporó un nuevo elemento en las proyecciones de los inversores. Una de las interpretaciones que recoge el informe es la posibilidad de un escenario de gridlock, una situación en la que el Poder Ejecutivo y el Congreso quedan bajo el control de distintos partidos políticos.
Ese equilibrio de fuerzas puede dificultar la aprobación de cambios significativos en la política económica y, para algunos participantes del mercado, representar una fuente de mayor previsibilidad. La reacción favorable inicial de los activos estadounidenses podría responder tanto a que el resultado ya estaba parcialmente descontado como a las expectativas generadas por ese posible escenario político.
América Latina pierde empresas cotizantes y fondos especializados
Mientras Estados Unidos concentra la atención de los mercados por sus definiciones políticas y monetarias, América Latina enfrenta dificultades estructurales para ampliar la participación de empresas en sus bolsas de valores.
Según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) citados por la BCR, entre 2000 y 2011 se registraron períodos de mayor actividad en materia de nuevas cotizaciones. El punto más alto de la serie analizada, correspondiente al período 2000-2023, se alcanzó en 2007, con 105 compañías que comenzaron a operar en los mercados bursátiles de la región.

Sin embargo, durante los años posteriores se produjo una marcada desaceleración. En 2019, por ejemplo, apenas 14 empresas comenzaron a cotizar, mientras que 45 fueron excluidas de los mercados, lo que representó una reducción neta de 31 compañías.
La tendencia tuvo una recuperación excepcional en 2021, cuando se registraron 57 incorporaciones frente a 27 exclusiones. No obstante, el dinamismo volvió a moderarse: en 2022 hubo ocho nuevas cotizaciones y 23 salidas, mientras que en 2023 se contabilizaron 21 incorporaciones y 29 exclusiones.

Esta evolución refleja uno de los principales desafíos de los mercados de capitales latinoamericanos: ampliar y sostener el número de empresas que ofrecen sus acciones al público inversor. La reducción de compañías cotizantes no implica necesariamente una caída en la cantidad de empresas que operan en la economía, sino una menor participación de ellas en los mercados bursátiles.
La pérdida de profundidad también se observa en los fondos de inversión especializados en acciones latinoamericanas. Un relevamiento de Bloomberg Intelligence, publicado el 29 de octubre de 2026, señala que la cantidad de estos fondos pasó de más de 660 en 2015 a 226 en la actualidad.

En paralelo, el patrimonio administrado por fondos de acciones latinoamericanas comercializados fuera de la región cayó desde más de US$ 60.000 millones en 2010 hasta aproximadamente US$ 19.000 millones en 2025, de acuerdo con datos de Morningstar citados por Bloomberg.
Pese a esa contracción, el informe identifica algunas señales de recuperación en los flujos de capital, principalmente a través de fondos pasivos europeos, en un contexto de renovado interés por las valuaciones de las empresas de la región.
Argentina incorpora su primer ETF de oferta pública
En este escenario regional, el mercado argentino sumó una nueva herramienta de inversión. El 3 de noviembre de 2026 se lanzó el gForce MSCI MERVAL FCIA ETF, presentado como el primer fondo cotizado de oferta pública en la historia del mercado de capitales del país.
El instrumento permite invertir en una cartera de acciones representativas del mercado argentino mediante una única operación, sin necesidad de comprar individualmente cada uno de los títulos que la integran.

Para comprender su funcionamiento, el informe distingue entre un índice bursátil y un fondo de inversión. El tradicional MERVAL funciona como referencia para medir el desempeño de las principales acciones argentinas, pero no constituye por sí mismo un activo que pueda comprarse o venderse.
En octubre de 2026, BYMA y MSCI lanzaron el índice MSCI MERVAL, compuesto por 19 empresas seleccionadas según criterios de tamaño y liquidez. El nuevo ETF busca replicar su comportamiento y permite negociar sus cuotapartes en Bolsa de manera similar a las acciones.
Entre las compañías con mayor participación dentro del índice se encuentran YPF y Grupo Financiero Galicia, ambas con una ponderación del 15%; Banco Macro, con el 13%; Pampa Energía, con el 12%; y BBVA Argentina, con el 8%. En conjunto, estas cinco empresas concentran aproximadamente el 63% del indicador.








