Rosario fue sede del Encuentro Nacional de Directores de Bandas, una jornada que reunió este viernes a representantes de distintos puntos del país para compartir experiencias y debatir sobre el presente y el futuro de una actividad que combina formación musical, gestión cultural y representación institucional.
Rosario reunió a directores de bandas para pensar el presente y el futuro de la profesión
El presente y el futuro de la actividad estuvieron en el eje del debate del Encuentro Nacional de Directores de Bandas realizado en Rosario. Formación, profesionalización, intercambio de experiencias y nuevos proyectos fueron parte de una jornada que buscó fortalecer el desarrollo de las agrupaciones en todo el país.


La agenda incluyó la capacitación de nuevas generaciones, la profesionalización de la función, las condiciones laborales de los directores y la posibilidad de organizar nuevos encuentros nacionales. La actividad tuvo su instancia central en el Teatro El Círculo.
La fecha tuvo, además, un fuerte componente simbólico. Cada 7 de agosto se conmemora el Día del Director de Bandas en coincidencia con el nacimiento de Cayetano Alberto Silva, ocurrido en 1868.
Músico, compositor, docente y director de bandas, Silva desarrolló parte de su trayectoria en la Argentina y particularmente en la región de Santa Fe. Su nombre quedó ligado a la historia de la música de bandas como autor de la Marcha de San Lorenzo.

La jornada comenzó con el izamiento del Pabellón Nacional y la interpretación de “Aurora”, a cargo de la Banda de la Policía con sede en Rosario, bajo la dirección del maestro Marcelo Montenegro. Posteriormente se interpretó la Marcha de San Lorenzo, en un homenaje que vinculó la celebración con la figura de Silva.
La apertura institucional contó con las palabras del presidente de la Asociación Argentina de Directores de Bandas, maestro Fabián Di Matía, y del maestro Miguel Milano, expresidente fundador y miembro activo de la institución.
Luego de un desayuno institucional y de un reconocimiento por parte del Concejo Municipal de Rosario, la actividad continuó en el Teatro El Círculo con el plenario de directores.
Una profesión que necesita reconocimiento
Uno de los ejes centrales del encuentro fue la situación laboral y administrativa de los directores.
La discusión puso el foco en una realidad que atraviesa a numerosas bandas: las responsabilidades que asumen quienes están al frente de estos organismos muchas veces exceden la función estrictamente musical y no siempre encuentran un reconocimiento equivalente dentro de las estructuras estatales.

El maestro Julián Ovando Salemi, integrante de la Asociación Argentina de Directores de Bandas, y único director del área metropolitana de la capital provincial presente en el evento dialogó con El Litoral y dio detalles de la histórica jornada.
—¿Qué problemática decidió llevar al plenario?
—La precarización laboral de los directores y la falta de figuras administrativas que reconozcan nuestra función. Hoy el director no solamente dirige: forma, compone, arregla, adapta obras de acuerdo con los distintos niveles de formación, planifica, coordina, gestiona, articula institucionalmente y sostiene proyectos durante años.

Muchas veces también debe producir y adecuar el propio material musical para que cada estudiante o cada grupo pueda abordar un repertorio acorde con sus posibilidades. Sin embargo, toda esa responsabilidad no siempre tiene un reconocimiento administrativo acorde.
—¿Qué relación tiene esto con las distintas realidades de cada localidad?
—Es fundamental entenderlas. No es lo mismo una localidad de 3.000 habitantes que otra de 5.000, 7.000 o 10.000. Las capacidades presupuestarias, administrativas y de gestión son diferentes.

Hay organismos orientados a la formación y la terminalidad artística; otros que cumplen una función de inclusión; otros que representan artísticamente a una institución y cuentan con presupuesto y recursos. También existen proyectos que desarrollan procesos formativos permanentes pero que, administrativamente, siguen siendo considerados simplemente talleres.
—¿Cuál sería entonces el camino?
—Es imprescindible esquematizar, ordenar y establecer categorías que contemplen esas realidades. La recategorización no debe pensarse solamente como una cuestión laboral del director. También le permite al Estado generar previsibilidad, definir responsabilidades, organizar recursos y establecer qué estructura necesita cada organismo.

—¿Por qué considera tan importante la estabilidad profesional?
—Porque hay personas que pueden dedicar prácticamente toda su trayectoria a formar músicos y dirigir organismos artísticos y llegar al final de su carrera sin que esa actividad tenga un reconocimiento administrativo suficiente.

Muchas veces deben sostener paralelamente otras profesiones o actividades para garantizar su futuro. Es una contradicción: una persona puede dedicar décadas a una función musical y, al mismo tiempo, necesitar otra actividad para sostener su vida laboral a futuro.
—¿Es una problemática exclusiva de las bandas?
—No. Tiene puntos de contacto con otras disciplinas de formación y dirección artística, como la dirección coral. En definitiva, estamos discutiendo cómo reconocer profesionalmente a quienes tienen responsabilidades de formación, conducción y representación artística.
Una experiencia construida desde distintos ámbitos
El planteo de Ovando Salemi surge de una trayectoria desarrollada en diferentes estructuras y modelos de formación musical.

Fue director fundador de la Banda Comunal de Franck Don Néstor Piagentini, director de la Banda Comunal Maestro Wilmar Aleu de Hughes y de la Banda Comunal Don Pedro Bussi de Chabás.
Actualmente dirige la Banda Comunal de Felicia y la Escuela de Vientos de la Comuna de Pilar.
También se desempeñó como docente de sistemas de orquestas escolares dentro del ámbito educativo provincial, una experiencia que complementó su recorrido por diferentes modelos de enseñanza y formación musical.
En ese camino se inscribe además su trabajo vinculado al Programa de Bandas Civiles Comunitarias, una experiencia que articula formación, participación cultural y representación institucional y que, según el planteo realizado durante el encuentro, evidencia la necesidad de contar con planificación, recursos y estructuras capaces de acompañar los procesos artísticos.

Actualmente, el maestro Julián Ovando Salemi se desempeña también como director de Gestión Educativa de la Comuna de Franck, función desde la cual continúa vinculado a la planificación y el desarrollo de políticas y proyectos de formación.
Continuidad y nuevos encuentros
El plenario también permitió avanzar en la posibilidad de concretar un tercer Encuentro Nacional de Bandas durante septiembre, con el objetivo de continuar fortaleciendo el intercambio artístico, pedagógico e institucional entre agrupaciones y directores.
De este modo, la jornada en Rosario trascendió la celebración de una fecha con fuerte significado histórico.
La conmemoración de Cayetano Silva sirvió como punto de partida para abrir una discusión sobre el presente de una profesión que enfrenta desafíos vinculados con la formación, la estabilidad laboral, la gestión y el reconocimiento institucional.








