En consonancia, la profundidad también disminuyó significativamente, con el lecho de la laguna ahora cubierto por una gruesa capa de sedimento y lodo que, según los lugareños, es atribuido a los cambios en las modalidades de siembra en los campos. Según esta teoría, a través de los canales de los campos que alimentan la laguna, y por la erosión de los suelos y el desmonte, la tierra se desplaza con mayor facilidad y crea un lecho pantanoso que le quita profundidad a la laguna, advirtiendo que, en contrapartida, la laguna tiende a expandirse hacia los costados si retoma el caudal que alguna vez ostentó y que inundó el pueblo en el año 2017. Además, este cambio representa un riesgo para quienes la visitan, especialmente pescadores y entusiastas de los deportes acuáticos que se practican en el lugar.