Las rutas nacionales vuelven a ser noticia, pero no por obras, mejoras o avances estructurales, sino por el crecimiento de la siniestralidad vial. En el caso de la Ruta Nacional 33, el panorama genera preocupación: durante el segundo trimestre de 2026 se registraron 50 siniestros viales, con una víctima fatal, 18 personas lesionadas y 70 vehículos involucrados.
Casi un siniestro por día en la Ruta 33 entre Pérez y General Villegas
La ONG Construir Hacer presentó un nuevo informe sobre la siniestralidad vial en el tramo que une Pérez con General Villegas. En el primer semestre de 2026 ya se registraron 77 hechos, tres fallecidos, 30 lesionados y 99 vehículos involucrados.

Los datos forman parte del relevamiento que realiza desde 2020 la ONG Construir Hacer, tomando como referencia el tramo que va desde la ciudad de Pérez, en la provincia de Santa Fe, hasta General Villegas, en la provincia de Buenos Aires. Ese sector representa aproximadamente el 43 por ciento del recorrido total de este corredor nacional.

En diálogo con A Pesar de Todo (LT29), Enzo Navarro, integrante de Construir Hacer, advirtió que los números muestran un incremento sostenido y volvió a poner el foco en el deterioro de la traza, la falta de obras y la necesidad de profundizar controles y políticas de prevención.
Fuerte suba
El informe marca un salto importante entre los primeros dos trimestres del año. Mientras que entre enero y marzo se habían registrado 27 siniestros viales, entre abril y junio la cifra trepó a 50 hechos, casi el doble.
“En el segundo trimestre de este año 2026 se registraron lamentablemente 50 siniestros viales. Tuvimos una víctima fatal, 18 personas lesionadas y 70 vehículos involucrados”, detalló Navarro.

De esta manera, en lo que va del año, el tramo relevado de la Ruta 33 acumula 77 siniestros viales, tres víctimas fatales, 30 personas lesionadas y 99 vehículos involucrados.
El desglose mensual también refleja la gravedad del escenario: en abril se registraron 18 siniestros, en mayo fueron 14 y en junio nuevamente 18. “Esto habla prácticamente de casi un siniestro por día. Es lamentable”, sostuvo el integrante de la ONG.
Un número superior al de 2025
La comparación interanual también muestra un fuerte aumento. Según el relevamiento, durante el segundo trimestre de 2025 se habían registrado 31 siniestros viales, contra los 50 contabilizados en el mismo período de 2026.
“Fijate la diferencia que hay: 31 siniestros viales contra 50 de este año”, remarcó Navarro.

En aquel segundo trimestre de 2025 se habían reportado siete víctimas fatales, 12 personas lesionadas y 49 vehículos involucrados. En tanto, en el mismo período de 2024 se registraron 21 siniestros, en 2023 fueron 19 y en 2022 se habían contabilizado 51, una cifra similar a la actual.
Para Construir Hacer, la evolución de los datos obliga a mirar el problema de manera integral. Si bien los errores humanos tienen un peso importante en la mayoría de los incidentes, el estado de la infraestructura vial aparece como un factor que agrava los riesgos.
El estado de la ruta
Navarro reconoció que en muchos casos intervienen conductas imprudentes al volante, como el uso del celular, la distracción o hábitos inadecuados durante la conducción. Sin embargo, advirtió que la Ruta 33 presenta condiciones que no ayudan a una circulación segura.

“Hay un alto porcentaje de errores humanos: usamos el celular cuando conducimos, vamos tomando mate. Indudablemente, el estado de la ruta tampoco colabora ni ayuda a que podamos transitar de una manera adecuada”, señaló.
Entre los principales problemas mencionó banquinas descalzadas, deformaciones sobre la traza asfáltica, falta de señalización e iluminación. Para el referente de la ONG, la combinación entre errores humanos y deterioro vial explica buena parte del incremento de siniestros.
“Todo este conjunto de situaciones, tanto del estado de la traza como los errores humanos, hacen que tengamos este número de siniestros, que en este caso es muy elevado”, planteó.
Más de 80 víctimas fatales
El relevamiento acumulado desde 2020 permite dimensionar la magnitud del problema. En cinco años y medio, Construir Hacer registró 694 siniestros viales, 81 víctimas fatales, 384 personas lesionadas y 1.050 vehículos involucrados en el tramo analizado de la Ruta Nacional 33.
“Esto te da la pauta de lo que es la situación de la siniestralidad vial en particular de esta Ruta Nacional 33”, indicó Navarro.
El dirigente aclaró que la problemática no se limita exclusivamente a este corredor, aunque la 33 presenta características particulares por su volumen de tránsito, su deterioro y su paso por distintas localidades de la región.
“En las rutas nacionales está sucediendo un alto porcentaje de siniestralidad vial, con mucha cantidad de víctimas fatales y personas lesionadas. Eso es lo lamentable”, expresó.
El impacto sobre las rutas provinciales
El deterioro de la ruta 33 también genera consecuencias sobre otras vías de circulación. Según Navarro, muchos conductores buscan alternativas en rutas provinciales para evitar determinados tramos, lo que termina sobrecargando corredores que antes tenían menor flujo vehicular.
“El vecino trata de buscar otras alternativas, como pueden ser rutas provinciales, para evitar transitar por la 33. Eso termina aumentando el tránsito y también incrementando, en algunos casos, el número de siniestros”, explicó.

La situación se agrava en períodos de cosecha, cuando aumenta de manera significativa la circulación de transporte pesado. Como ejemplo, mencionó que durante abril, en la zona de Casilda, se registraba la circulación diaria de unos 10.800 camiones, lo que equivale a alrededor de 75 camiones cada 10 minutos.
A ese movimiento se suman colectivos, autos, utilitarios y otros vehículos, en una ruta que atraviesa o bordea zonas urbanas de distintas localidades. “Desde Venado Tuerto hacia adelante, la Ruta Nacional 33 transita por zonas urbanas de diferentes localidades y ciudades. Eso genera todavía más dificultades para poder circular”, advirtió.
Controles y prevención
Consultado sobre los controles viales, Navarro sostuvo que son necesarios y que deben profundizarse para reducir la cantidad de hechos. En ese sentido, valoró la presencia del Estado provincial en el territorio, aunque insistió en que la responsabilidad principal sobre una ruta nacional corresponde a Nación.
“Yo soy un convencido de que los controles siempre son buenos. Cuando nos controlan, mejor nos portamos”, señaló.
Para el integrante de Construir Hacer, los controles no eliminarán por completo los siniestros, pero sí pueden ayudar a disminuirlos si forman parte de una política sostenida de prevención.
“Hay que profundizar este tipo de controles porque son los que van a ayudar a que por lo menos disminuya la cantidad de siniestros viales. No van a desaparecer, pero sí pueden llegar a disminuir”, remarcó.








