La comunidad de San Agustín rindió homenaje a su historia con un acto histórico-cultural destinado a reconocer y preservar el sitio donde funcionó el Fortín El Tala, un enclave vinculado con la defensa territorial de Santa Fe y con los conflictos políticos y militares que atravesaron la provincia durante el siglo XIX.
San Agustín: ponen en valor un sitio clave de los conflictos que marcaron a Santa Fe en el siglo XIX
El lugar fue declarado histórico a nivel comunal y recuerda un capítulo de los enfrentamientos que marcaron la historia santafesina en el siglo XIX. La investigación de Aurora y Gloria Beltramino, desarrollada durante más de 35 años, permitió reunir documentos y testimonios sobre el fortín y el Combate del Tala, ocurrido el 2 de octubre de 1838.

La actividad incluyó la presentación de un cartel informativo para identificar el lugar, ubicado a la vera de la Autovía N° 19, en el kilómetro 13-14, y poner en valor el trabajo de investigación realizado durante décadas por las hermanas Aurora Beltramino de Marzioni y Gloria Beltramino de Bertotti.

El sitio fue declarado Lugar Histórico Comunal mediante una Ordenanza N° 745/25 aprobada en 2025. La iniciativa representa un reconocimiento al patrimonio histórico de San Agustín y al aporte de quienes trabajaron para reconstruir y documentar los acontecimientos ocurridos en ese territorio.
Más de 35 años de investigación y rescate de la memoria
Durante el acto, Aurora y Gloria Beltramino compartieron parte del recorrido que les permitió reunir documentación histórica, consultar archivos oficiales y recuperar testimonios orales transmitidos por familiares y habitantes de la zona.
Aurora explicó que el trabajo comenzó con el propósito de contrastar los datos registrados por historiadores y documentos oficiales con los relatos conservados por generaciones de vecinos. En 2005, ambas presentaron una investigación sobre el Fortín El Tala en el Congreso Argentino de Inmigración y el Cuarto Congreso de Historia de los Pueblos de la Provincia de Santa Fe, realizado en Esperanza.
Posteriormente, avanzaron en la elaboración de un fascículo que reúne dos ejes: por un lado, la historia documentada del fortín y, por otro, los testimonios orales y las vivencias transmitidas por los antepasados y los actuales propietarios del predio.
Para corroborar la información, las investigadoras consultaron distintas fuentes, entre ellas archivos y bibliotecas del Ejército Argentino en la ciudad de Buenos Aires, además de documentación histórica y cartográfica. Parte de esos registros permitió certificar la existencia del fortín en ese lugar.

Gloria destacó también la dimensión educativa de la tarea. Junto con su hermana, impulsó actividades en el Museo Histórico local, incluida una clase abierta con docentes y estudiantes de la Escuela Primaria N° 353, sus anexos rurales y la escuela secundaria de San Agustín. El intercambio permitió recuperar nuevos aportes y acercar la historia del distrito a las aulas.
“ No se ama lo que no se conoce”, expresó Gloria al sintetizar el sentido de la investigación y la importancia de transmitir el pasado a las nuevas generaciones.
El Combate del Tala y un capítulo de la historia provincial
La señalización del lugar también busca recordar el Combate del Tala, librado el 2 de octubre de 1838, en un período de fuertes disputas políticas y militares posteriores a la muerte del brigadier Estanislao López, ocurrida el 15 de junio de ese año.
Tras el fallecimiento del gobernador santafesino, Domingo Cullen asumió el gobierno provincial. Su llegada al poder generó la oposición de Juan Pablo López, hermano de Estanislao, quien contó con el respaldo de Juan Manuel de Rosas, gobernador de Buenos Aires.
En medio de ese conflicto, Cullen renunció y buscó protección en Santiago del Estero. El enfrentamiento en El Tala terminó con la victoria de las fuerzas de Juan Pablo López, quien ingresó a la ciudad de Santa Fe el 3 de octubre de 1838 y posteriormente fue designado gobernador por la Junta de Representantes.

La investigación presentada durante el acto también recupera el papel que tuvieron los fortines en la defensa de las poblaciones y sus alrededores frente a las incursiones indígenas de la época. El Tala integraba una antigua línea defensiva vinculada con la frontera del Gran Chaco, cuyos antecedentes documentales se remontan a fines del siglo XVIII.
Según lo expuesto por Aurora Beltramino, el último comandante del fortín fue Máximo Sejas. El lugar dejó de funcionar hacia fines de 1870, cuando el gobernador Mariano Cabal impulsó la venta de terrenos de su propiedad conocidos como Campo Malaquías y estableció una nueva colonia, denominada San Agustín en homenaje a su hijo fallecido.
La investigadora recordó, además, el aporte de distintos presidentes comunales y de numerosas personas que acompañaron el trabajo durante más de tres décadas, así como el de sus hermanas Norma Beltramino de Ciaro y Amelia Beltramino de Bagnero, integrantes del equipo fundador del museo local.
Preservar el patrimonio y proyectarlo hacia el futuro
El presidente comunal, Cristian Osta, valoró especialmente el tiempo y la dedicación que Aurora y Gloria destinaron a reconstruir la historia del lugar. Señaló que, cuando asumió su gestión en 2023, una de las investigadoras le acercó material sobre el fortín y se comprometió a acompañar el proyecto hasta concretar el reconocimiento.

Osta explicó que la presentación del material impreso ya se había realizado, pero que quedaba pendiente el acto de señalización, que finalmente se organizó en octubre, en coincidencia con el aniversario del combate.
Por su parte, el senador por el departamento Las Colonias, Rubén Pirola, destacó la contribución de las investigadoras y de los vecinos que trabajan para preservar la memoria colectiva. En ese sentido, sostuvo que el lugar permite recordar una etapa anterior a la inmigración europea, vinculada con los conflictos, las disputas territoriales y la organización política de la provincia.
El legislador también señaló que la declaración comunal abrió el camino para impulsar un reconocimiento provincial. Según informó durante el acto, el proyecto de ley correspondiente obtuvo media sanción en el Senado santafesino y resta su tratamiento en la Cámara de Diputados.
Como parte de la actividad, Pirola entregó una bandera del departamento Las Colonias para que permanezca en el museo de San Agustín.

El compromiso con la preservación del predio también fue expresado por Juan Carlos Gugliermone, actual propietario del campo donde funcionó el fortín. En su intervención, recordó que es bisnieto de José Gugliermone, inmigrante italiano nacido en 1827, quien adquirió las tierras que anteriormente habían pertenecido a Máximo Sejas.
El propietario manifestó la voluntad de la familia de resguardar la memoria histórica del lugar, cuya trayectoria se encuentra ligada tanto a los acontecimientos militares del siglo XIX como a la posterior formación de la comunidad.
La señalización del Fortín El Tala constituye así un paso para identificar y preservar un espacio significativo de la historia regional. También pone en valor el trabajo de investigación, la memoria oral y el compromiso de la comunidad de San Agustín con la transmisión de su pasado a las nuevas generaciones.








