Qué enfermedades crecen en Santa Fe y cuál es la situación sanitaria en Argentina
El último informe nacional muestra un inicio de año con baja circulación de dengue y enfermedades respiratorias dentro de parámetros esperados, pero advierte aumentos en patologías como coqueluche y leptospirosis en Santa Fe. También analiza brotes regionales, vigilancia reforzada y cambios en la estrategia sanitaria.
Uno de los casos más destacados es el de la coqueluche o tos convulsa.
Según el último informe del Boletín Epidemiológico Nacional, elaborado por el Ministerio de Salud de la Nación, el país atraviesa una etapa de baja intensidad en enfermedades respiratorias y dengue, aunque persisten focos de preocupación en algunas provincias.
En ese contexto, la provincia de Santa Fe aparece con incrementos en patologías específicas y una vigilancia reforzada ante posibles brotes.
Panorama nacional
A nivel país, las primeras semanas del año muestran valores por debajo de temporadas previas en enfermedades respiratorias. El informe detalla que la Enfermedad Tipo Influenza (ETI) registró más de 30 mil casos, con tasas dentro del corredor endémico esperado y lejos de los picos observados en 2022 y 2024.
Hasta la semana epidemiológica 5 se registraron 16 casos
En la misma línea, la neumonía y la bronquiolitis también se ubican en zonas consideradas de “éxito sanitario”, con cifras inferiores a años anteriores.
En cuanto a circulación viral, el SARS-CoV-2 sigue predominando, seguido por influenza, adenovirus, virus sincicial respiratorio y parainfluenza. Sin embargo, se detectó la introducción del subclado K de influenza A(H3N2) en varias jurisdicciones, lo que motivó recomendaciones de fortalecer la vigilancia genómica.
El dengue, por su parte, se encuentra en una etapa inicial de la temporada 2025-2026. Hasta la semana epidemiológica 5 se notificaron más de 10 mil casos sospechosos, pero solo 18 fueron confirmados por laboratorio.
La mayoría corresponde a infecciones importadas, principalmente vinculadas a viajes a países con circulación activa. El escenario se clasifica como de bajo riesgo, con interrupción de la transmisión sostenida que marcó los años récord recientes.
Además, el informe señala que no se confirmaron casos autóctonos de Zika, fiebre amarilla u Oropouche, aunque se detectaron eventos puntuales como un caso de encefalitis de San Luis en Córdoba y un caso importado de fiebre del Nilo Occidental.
En Santa Fe no se confirmaron casos de dengue
Qué pasa en Santa Fe
Si bien el panorama nacional se mantiene relativamente estable, la provincia de Santa Fe presenta indicadores que obligan a mantener la alerta sanitaria. El informe epidemiológico identifica aumentos o situaciones de relevancia en varias patologías.
Uno de los casos más destacados es el de la coqueluche o tos convulsa. Tras un fuerte incremento en 2025 —cuando pasó de 5 casos en 2024 a 89 confirmados—, la provincia mantiene actividad en el inicio de 2026. En las primeras cinco semanas ya se confirmaron seis casos, y Santa Fe se ubica entre las jurisdicciones con mayor número de notificaciones sospechosas.
La leptospirosis es otra enfermedad con fuerte presencia. Hasta la semana epidemiológica 5 se registraron 16 casos, posicionando a la provincia como la más afectada dentro de la región Centro en este período. El antecedente inmediato refuerza la preocupación: en 2024 se había alcanzado un pico de 82 casos, por encima del promedio nacional.
En el caso de la hantavirosis, Santa Fe acumula siete casos en lo que va de la temporada, una cifra similar a la del año anterior. Sin embargo, el dato relevante es regional: la región Centro se encuentra en situación de brote, con valores superiores a los esperados para esta época del año.
El informe también menciona la detección de la nueva variante subclado K de influenza A(H3N2), con tres casos identificados en la provincia mediante secuenciación genómica. A esto se suma un caso probable de encefalitis de San Luis que permanece bajo investigación epidemiológica y virológica.
En contraste, el dengue muestra una situación distinta a la de otras regiones. Aunque Santa Fe notificó más de 900 casos sospechosos en la temporada actual, hasta el corte analizado no se confirmaron casos por laboratorio en la provincia.
El boletín también dedica un apartado a eventos de vigilancia especial, como el botulismo del lactante. Entre 2019 y 2025 se notificaron 446 casos en el país, con un promedio anual de 64. El año pasado marcó el máximo del período con 44 confirmaciones.
La enfermedad afecta principalmente a bebés de entre uno y seis meses y está asociada a la ingestión de esporas de Clostridium botulinum. El informe remarca factores de riesgo prevenibles, como el consumo de miel e infusiones en menores de un año, y destaca que el 89% de los casos confirmados requirió internación, más de la mitad en cuidados intensivos.
A pesar de su gravedad potencial, el documento señala que no se registraron fallecimientos en los casos confirmados recientes, en parte gracias al diagnóstico precoz y la disponibilidad de antitoxina botulínica en el sistema de salud. El Ministerio mantiene stock estratégico y monitoreo activo de notificaciones para garantizar tratamientos oportunos.