Sonia Martorano confiesa que hubo noches en que no pudo dormir. La obsesionaban los datos sanitarios, principalmente el porcentaje de ocupación de camas críticas. Y cuenta que no la pasó tan bien cuando tuvo Covid-19: la enfermedad le afectó sus vías respiratorias. Tuvo neumonía: fueron el estrés y la adrenalina -y luego la caída de las defensas-, lo que agravó su cuadro. Se recuperó, tras hacer rehabilitación.

































