Supergripe H3N2 en Argentina: el subclado K ya se detectó en 14 provincias
El Boletín Epidemiológico Nacional confirmó la circulación del subclado K de influenza A(H3N2) en el país durante el inicio de 2026. Aunque se registra en un período de baja actividad estacional, preocupa su amplia dispersión geográfica y su mayor impacto en adultos mayores, el principal grupo de riesgo.
La circulación del subclado K de influenza A(H3N2), fue detectada en 14 jurisdicciones del país.
La Argentina comenzó el 2026 con un nuevo desafío en materia de salud pública. El Boletín Epidemiológico Nacional (BEN), elaborado por el Ministerio de Salud de la Nación, confirmó la circulación del subclado K de influenza A(H3N2), también identificado como J.2.4.1, una variante que ya fue detectada en 14 jurisdicciones del país.
Si bien su aparición se da en un período interestacional, es decir, de baja circulación habitual de virus respiratorios, las autoridades sanitarias siguen de cerca su evolución por el impacto que está mostrando en adultos mayores y por su predominio a nivel regional e internacional.
Según el BEN correspondiente al inicio de 2026, la detección de este subclado se enmarca en un contexto de aumento de la actividad de influenza en distintas regiones del mundo, particularmente en el hemisferio norte y en países de América.
En Argentina, los estudios genómicos realizados entre el 18 de diciembre de 2025 y el 16 de enero de 2026 confirmaron que el subclado K se convirtió en el más frecuente dentro de los virus A(H3N2) analizados.
La variante ya circula en gran parte del país
No se trata de un evento localizado, sino de una circulación extendida a nivel nacional.
De acuerdo con los datos oficiales, se secuenciaron 50 genomas de influenza A(H3N2) en ese período, de los cuales 28 correspondieron al subclado K, lo que representa el 56% del total. Esta proporción lo posiciona por encima de otros subclados detectados, como J.2.3 o J.2.
Uno de los aspectos que más llama la atención es su amplia dispersión territorial. El subclado K fue identificado en 14 jurisdicciones, entre ellas la provincia de Buenos Aires, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza y varias provincias patagónicas, como Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.
Esta distribución confirma que no se trata de un evento localizado, sino de una circulación extendida a nivel nacional.
En cuanto al perfil de los afectados, la vigilancia genómica mostró una mayor concentración de casos en personas mayores de 60 años, que representaron 10 de los 28 casos secuenciados. En segundo lugar, se ubicaron los menores de 10 años, lo que evidencia un impacto marcado en los extremos de la vida.
Del total de casos detectados, 13 requirieron internación y 15 fueron manejados de forma ambulatoria. Siete personas presentaban antecedentes de viaje reciente a Europa, Estados Unidos o el Caribe, mientras que el resto no refirió viajes al exterior, lo que sugiere transmisión local.
La vacunación continúa siendo una herramienta clave, especialmente en los grupos de riesgo
Infecciones respiratorias en 2025
La aparición del subclado K se da luego de un año con una intensa circulación de virus respiratorios en el país. Durante 2025, según el BEN, se notificaron más de 1,2 millones de casos de Enfermedad Tipo Influenza (ETI), además de 181.743 casos de neumonía y 164.533 episodios de bronquiolitis en menores de dos años.
La dinámica de la influenza durante ese año fue particular. El ascenso de casos se produjo de manera adelantada, a partir de la semana epidemiológica (SE) 11, con niveles elevados de positividad desde la SE 13. El pico de notificaciones se registró entre las SE 22 y 26, seguido de una tendencia descendente.
A lo largo del año se observó una variación en los subtipos predominantes: en la primera mitad predominó la influenza A(H1N1), mientras que en la segunda mitad ganó terreno la influenza B. Hacia el cierre de 2025, el subtipo A(H3N2) volvió a cobrar relevancia, coincidiendo con la introducción del subclado K.
En términos de impacto en la salud, durante 2025 se registraron 7.691 detecciones de influenza en pacientes internados, con predominio en adultos mayores y en el grupo de 45 a 64 años. Además, se notificaron 220 fallecimientos con diagnóstico de influenza en todo el país.
Uno de los puntos centrales que destaca el Boletín Epidemiológico Nacional es el riesgo que el subclado K representa para las personas mayores. Tanto en Argentina como a nivel internacional, los adultos de 60 y 65 años o más concentran una proporción significativa de los casos y de las hospitalizaciones asociadas a esta variante.
En el hemisferio norte, donde el subclado K es predominante, se observó que este grupo etario presenta las tasas más altas de internación. En Canadá, por ejemplo, el 89% de los virus A(H3N2) secuenciados pertenecen a este subclado, con un impacto marcado en adultos mayores.
En Argentina, de los 28 casos detectados, casi la mitad requirió hospitalización, lo que refuerza la necesidad de un monitoreo clínico estricto.
Si bien las autoridades sanitarias aclaran que el subclado K no presenta, hasta el momento, un patrón de gravedad inusual en comparación con otras cepas de influenza A(H3N2), su predominancia en mayores de 60 años obliga a extremar las medidas de prevención y atención oportuna.
Frente a este escenario, el Ministerio de Salud insiste en la importancia de sostener y fortalecer las estrategias de control. La vacunación antigripal continúa siendo una herramienta clave, especialmente en los grupos de riesgo: personal de salud, embarazadas, niños de 6 a 24 meses y personas mayores de 65 años.
Estudios realizados en el hemisferio norte indican que la vacuna mantiene una efectividad del 52% para prevenir la enfermedad ambulatoria por influenza A(H3N2) y entre un 30% y 40% para evitar hospitalizaciones en adultos.
En cuanto al tratamiento, el oseltamivir sigue siendo el antiviral recomendado para los casos graves o para pacientes con factores de riesgo, idealmente dentro de las primeras 48 horas desde el inicio de los síntomas. Hasta el momento, no se detectaron cepas resistentes a este fármaco.
Finalmente, el BEN subraya la necesidad de reforzar la vigilancia virológica, en particular la nominalización y derivación de muestras al Laboratorio Nacional de Referencia para su caracterización genómica.
Dado que los síntomas del subclado K son indistinguibles de otras variantes de influenza, solo los estudios de laboratorio permiten identificar con precisión su circulación.