Pasaron cinco años desde aquella noche en la que el entonces el ex líder de Viejas Locas e Intoxicados Cristian “Pity” Álvarez fue detenido y señalado como el principal sospechoso en el asesinato de Cristian Maximiliano Díaz, un vecino del barrio Samoré, de Villa Lugano. Desde entonces, pasa sus días en un centro de rehabilitación de adicciones, hace música y sale una vez por semana para visitar a sus familiares, por lo que son pocas las imágenes que tanto sus seguidores como el público en general pueden conseguir del artista.































