La célebre cruz de Attallah, que perteneció a Lady Di, es una joya única y era de esperar que el precio de salida de la subasta –fijado entre 80.000 y 120.000 libras esterlinas por la casa de subastas Sotheby's– resultara impactante. De hecho, hicieron falta ni más ni menos que 163.800 libras (unos 190.000 euros) para adjudicárselo a la compradora final: Kim Kardashian.



































