Daniela Celis, conocida popularmente como "Pestañela", volvió a quedar en el centro de la escena mediática, pero esta vez no por un nuevo proyecto laboral o un romance, sino por una revelación sobre su salud emocional y espiritual. Durante una reciente participación en un ciclo de streaming, la influencer detalló que se sometió a una práctica conocida como “sanación de útero”, un proceso que, según sus propias palabras, fue clave para superar un estado de agotamiento extremo.
Cómo es la "limpieza de útero" que se realizó Daniela Celis
La ex Gran Hermano rompió el silencio sobre el difícil momento emocional que atravesó tras su reciente separación y la exigencia de la maternidad. En una charla íntima, reveló los motivos detrás de un ritual energético que le permitió recuperar su eje.

"Sentía como mucha carga, mucha presión. De repente mi cuerpo estalló y me pregunté qué me estaba pasando", relató la joven madre de las gemelas Laia y Aimé. Celis fue contundente al describir el malestar físico y mental que la llevó a buscar ayuda: “Había algo que me daba asco. Sentía asco en el cuerpo, asco en todos lados. Estaba baja de energía”, explicó sobre el período previo a iniciar este tratamiento espiritual.

En qué consiste el ritual espiritual
Ante la confusión de muchos usuarios en redes sociales que asociaron el término con una intervención médica, la ex participante del reality más famoso del país aclaró que se trata de una experiencia puramente energética. Este tipo de prácticas holísticas suelen enfocarse en la liberación de memorias emocionales, tensiones acumuladas y el fortalecimiento de la conexión con la energía femenina.
Según detalló la influencer, el proceso no fue algo instantáneo, sino que requirió de un total de 13 sesiones. En estas jornadas, se busca trabajar mediante la meditación y la introspección para "limpiar" los bloqueos que impiden el bienestar cotidiano.

Un cambio de vida tras la crisis
En medio de separaciones, exposición constante y la intensidad que implica criar dos bebés bajo la mirada pública, el relato de Daniela también pareció conectar con algo más profundo: el desgaste emocional silencioso que muchas veces queda oculto detrás de la lógica del entretenimiento y las redes sociales.

El testimonio de Daniela también dejó entrever el desgaste silencioso que enfrentó tras su separación de Thiago Medina y el desafío constante de maternar bajo la mirada pública. Sin embargo, aseguró que los resultados de este camino espiritual fueron inmediatos y tangibles en su día a día.
“Desde que hice eso, me siento otra. Dejé de llorar y volví a recuperar mi energía”, afirmó con firmeza. Este renacer emocional coincide con una nueva etapa para Celis, quien parece haber encontrado en este ritual la estabilidad necesaria para equilibrar su vida personal con su ascendente carrera profesional en los medios digitales.








