La conductora y modelo Paula Chaves se refirió de manera abierta a la presión social y los cuestionamientos que recaen sobre el cuerpo femenino tras la maternidad.
Paula Chaves expuso las críticas que recibe sobre su cuerpo
A los 41 años y tras tres embarazos, la modelo y conductora relató el impacto de los comentarios ajenos sobre su figura. El valor de la deconstrucción y el mensaje para la salud mental de su hija.

Con una extensa trayectoria en los medios que comenzó a sus 16 años, la conductora analizó cómo las expectativas del público suelen quedar ancladas en los estándares de belleza de su pasado profesional. "La gente quiere ver de mí algo que yo ya no tengo", reflexionó de forma sintética.

Las declaraciones de Chaves se dieron en el marco de Tapados de laburo, el ciclo que encabeza en el canal de streaming Olga. Allí detalló las dificultades emocionales que implica el proceso de adaptación a los cambios físicos luego de tres embarazos, contraponiendo su imagen actual con la figura hegemónicamente magra de sus años de mayor exposición en las pasarelas y en la televisión.
A pesar de las inseguridades, la modelo buscó visibilizar una problemática que atraviesan miles de mujeres. "Sí, hermana, tengo panza porque tuve tres hijos. El último pesó cuatro kilos seiscientos", expresó sin rodeos, asumiendo las marcas naturales de su fisonomía frente a los mandatos estéticos tradicionales.
El juicio implacable en las plataformas digitales
La conductora describió el impacto negativo que generan las opiniones de los usuarios en el ecosistema digital, donde la exposición suele convertirse en un escenario de escrutinio constante. Según relató, las publicaciones donde viste trajes de baño o prendas ajustadas suelen recibir descalificaciones vinculadas a su peso o falsas especulaciones sobre nuevos embarazos.

"Trato de deconstruirme y mostrarme natural. Quiero ponerme un vestido blanco, me chupa un huevo lo que opines, pero al mismo tiempo subo la foto y está todo el mundo abajo diciendo: 'Parece un termotanque, es una heladera'", ejemplificó sobre la contradicción diaria entre el deseo de indiferencia y la sensibilidad ante el agravio público.

Un mensaje de aceptación
Frente a este panorama, Chaves remarcó que su principal motivación para exhibirse de manera auténtica y confrontar los sentimientos de vergüenza radica en la crianza de su hija mayor, Olivia. El objetivo prioritario de la conductora es transmitirle un legado de aceptación y cuidado de la salud mental, alejado de las exigencias inalcanzables impuestas históricamente a las mujeres.
"Lo hago por la salud mental de mi hija, porque quiero que Olivia crezca sabiendo que tiene una mamá que tiene un cuerpo que no le avergüenza mostrarlo", enfatizó de cara al futuro. En esa misma línea, concluyó con un mensaje de reivindicación familiar: "A mi hija le voy a demostrar que mi cuerpo es hermoso como es, y que por haberlos tenido a ustedes tres tengo el cuerpo hermoso que tengo".








