La vida de Sol Pérez parece haber dado un vuelco de 180 grados desde aquel "sí, quiero" hace dos años. Lo que comenzó como un cuento de hadas con una propuesta romántica en el Mediterráneo, hoy enfrenta el desafío más complejo de cualquier matrimonio: la reconfiguración tras la paternidad.
Sol Pérez y una cruda confesión sobre su matrimonio: "Estamos duelando la pareja"
Tras la llegada de su hijo Marco, la modelo reveló que atraviesa una profunda crisis con Guido Mazzoni. Entre el desgaste de la rutina y la falta de espacios comunes, Sol Pérez la panelista se sinceró sobre el proceso de transformación que vive su relación.

En una reciente entrevista, la abogada y conductora no ocultó la realidad de su presente con Guido Mazzoni, asegurando que se encuentran "duelando la pareja" que supieron ser antes de convertirse en padres de Marco.

El impacto de la paternidad y la rutina
La llegada de Marco en abril de 2025 marcó un hito de felicidad para la pareja, pero también trajo consigo el desgaste propio de la crianza. Según explicó Pérez, el orden de prioridades cambió drásticamente y el tiempo compartido se vio reducido a su mínima expresión. “Es casi imposible, intentamos organizarnos, pero no coincidimos ni en la siesta”, confesó con franqueza.
La panelista describió cómo las tareas domésticas y el cuidado del pequeño absorben la energía diaria: “Termino con zapallo en la cabeza... la rutina te duerme entre que le das de comer, lo bañás y lo dormís”. Este agotamiento físico y mental ha desplazado los momentos de intimidad que antes eran moneda corriente en su relación.

Una crisis con antecedentes
No es la primera vez que la pareja enfrenta tormentas. Cabe recordar que, antes de consolidarse, Sol había revelado crisis previas, incluyendo una ruptura por WhatsApp en 2019 y las tensiones vividas durante la búsqueda de su primer hijo. Sin embargo, en esta oportunidad, el término "duelando" sugiere la pérdida de una identidad previa para intentar construir una nueva, adaptada a su realidad actual.
Para intentar salvar el vínculo, Sol y Guido han comenzado a implementar estrategias de reconexión, como reservar al menos un viernes al mes para salir solos, lejos de las responsabilidades parentales.

La honestidad de Sol Pérez pone sobre la mesa una realidad que afecta a miles de matrimonios: la dificultad de mantener el romance vivo bajo el peso de la cotidianeidad y la crianza. Aunque las palabras "duelo" y "crisis" suenan alarmantes, la pareja apuesta por el diálogo y la organización para evitar que el desgaste de la rutina termine por apagar definitivamente el fuego que los unió.








