Un disparo seco quebró la tranquilidad de una tarde de domingo en barrio Belgrano. Dentro de una pequeña barbería de la zona de Espora al 3200, casi en su intersección con Facundo Zuviría, Franco Calabrese, de 22 años, trabajaba junto a su hermano de 18 cuando un joven se acercó hasta la puerta y, sin mediar palabra, le disparó en la cabeza.
"Se acercó a la puerta, sacó un arma y le disparó en la cabeza"; el relato de la madre del joven baleado
Claudia contó cómo fueron los segundos que precedieron al ataque contra su hijo Franco Calabrese, de 22 años. El joven estaba trabajando en la barbería familiar junto a su hermano cuando, según el relato de la mujer, un desconocido llegó hasta la puerta y efectuó un único disparo. Permanece internado en terapia intensiva y su estado continúa siendo crítico.

El relato pertenece a Claudia, la madre de la víctima, quien el lunes reconstruyó los dramáticos momentos vividos el domingo, poco después de las 17. Según contó, sus dos hijos trabajan en el local y en ese momento el menor le estaba cortando el cabello a Franco.
"Se había cortado la luz, tenían la puerta y la ventana abiertas. Eso de las casi 5 de la tarde, este muchacho se asoma, saca un arma y le dispara en la cabeza", relató la mujer.

Fue un solo disparo. El agresor, según el testimonio, no dijo nada antes de accionar el arma. Después escapó junto a otro individuo que lo aguardaba en una motocicleta.
La escena que siguió fue de desesperación. Franco quedó gravemente herido y fue asistido de urgencia. Una ambulancia del servicio de emergencias 107 lo trasladó hasta el Hospital Cullen, donde ingresó al shock room y posteriormente quedó internado en terapia intensiva.

Los médicos constataron que presentaba una herida de arma de fuego con orificio de entrada y sin salida en la región temporal-maxilar izquierda. Su estado fue considerado crítico.
"Está peleando por su vida"
Claudia contó que, hasta ese momento, nada hacía prever que pudiera producirse una situación semejante. Dijo que sus hijos se encontraban trabajando con normalidad y que incluso minutos antes habían atendido a un amigo que pasó por la barbería.
"Estábamos todos, estábamos bien. Se acercó a la puerta el pibe y le disparó", recordó.

La mujer aseguró que vio al atacante. Lo describió como "un flaco alto", de unos 18 o 19 años y que actuó a cara descubierta. Sin embargo, afirmó que nunca lo había visto antes y que tampoco conocía que Franco tuviera algún conflicto con alguien. "No tenía problemas con nadie", sostuvo.
La posibilidad de un intento de robo fue una de las primeras hipótesis que pasó por la cabeza de Claudia cuando vio el arma. Pero el desenlace la desconcertó todavía más. "Yo pensé que le iba a robar al pibe de 18, que estaba justo cortando el pelo de espalda. Pero no", explicó.
Un detenido
La investigación policial, entretanto, tomó rápidamente un rumbo. Tras las entrevistas realizadas en el lugar, efectivos de la Unidad Regional I orientaron las sospechas hacia un joven de 18 años. El muchacho fue localizado posteriormente en una vivienda de calle Luciano Leiva, a la altura del 8300, donde fue aprehendido.

Con autorización del propietario y en presencia de testigos civiles se realizó además una requisa voluntaria del inmueble. El procedimiento derivó en el secuestro de dos teléfonos celulares y, posteriormente, el detenido fue sometido a un dermotest por parte del personal técnico de la Policía de Investigaciones.
La causa quedó encuadrada como una tentativa de homicidio y ahora la Justicia deberá determinar qué ocurrió exactamente, cuál fue el motivo del ataque y qué relación, si alguna, existía entre la víctima y el presunto agresor.
"Que se haga justicia"
Mientras tanto, la familia permanece pendiente de la evolución de Franco. "Que se haga justicia", pidió Claudia. Y agregó: "Yo quiero que esto no quede impune porque mi hijo está peleando por la vida y por la muerte".

Según la información que recibió de los médicos, el proyectil provocó un grave daño en el cerebro y, por el momento, no existe una intervención quirúrgica posible.
"Solo un milagro de Dios", dijo la mujer, quebrada por la angustia.








