Un disparo en plena tarde y una carrera contra el tiempo. Así comenzó el domingo una investigación por tentativa de homicidio que tiene como escenario el norte de la ciudad de Santa Fe y como víctima a un joven de 22 años, quien permanece internado en estado crítico luego de recibir un balazo en la cabeza.
Es crítico el estado de un joven que fue baleado en la cabeza; hay un detenido
La víctima, de 22 años, fue trasladada de urgencia al Hospital Cullen luego de recibir un balazo en Facundo Zuviría y Espora. Testimonios recogidos por la Policía permitieron orientar la investigación hacia un sospechoso que fue localizado en una vivienda de calle Luciano Leiva.

El episodio ocurrió alrededor de las 17.22, en la zona de Facundo Zuviría y Espora. Poco después, Franco Calabreses, de 22 años, fue trasladado en una ambulancia del servicio de emergencias 107 hasta el Hospital José María Cullen.
El joven presentaba una herida provocada por un arma de fuego en el sector izquierdo de la cabeza. Debido a la gravedad del cuadro, ingresó directamente al shock room, donde fue asistido por los profesionales de la guardia.

El diagnóstico confirmó la gravedad de la lesión: una herida de arma de fuego con orificio de entrada y sin salida, localizada en la región temporal-maxilar izquierda. Los médicos determinaron que su estado era crítico y dispusieron su traslado a la unidad de terapia intensiva.
Mientras los profesionales intentaban estabilizarlo, la investigación policial comenzaba a tomar otro rumbo.
Una pista y un detenido
Personal de la Unidad Regional I intervino en el lugar y comenzó a recoger testimonios entre las personas que se encontraban en la zona. Las primeras entrevistas permitieron orientar las sospechas hacia un joven de 18 años, señalado como el presunto autor del disparo.

Con esos datos, los agentes iniciaron una búsqueda que poco después permitió localizar al sospechoso en un domicilio de calle Luciano Leiva, a la altura catastral del 8300.
El joven fue aprehendido y trasladado a una dependencia policial. En el marco del procedimiento también se realizó una requisa voluntaria de la vivienda, con autorización de su propietario y en presencia de testigos civiles.
Secuestro de celulares
La intervención no terminó allí. Una vez en sede policial, personal técnico de la Policía de Investigaciones realizó al detenido las tareas correspondientes de dermotest, mientras que durante el procedimiento fueron secuestrados además dos teléfonos celulares que no presentaban marca visible.

Todo el material reunido quedó incorporado a las actuaciones judiciales, mientras se procura establecer con precisión cómo se produjo el ataque y cuál fue el vínculo entre la víctima y el joven detenido.
La causa quedó bajo investigación como tentativa de homicidio. En paralelo, la evolución del estado de salud de Calabreses será determinante para el curso de las actuaciones.








