La Justicia resolvió dejar en prisión preventiva a un hombre de 41 años llamado Rodrigo Sebastián Corrales que está siendo investigado como autor de un brutal intento de femicidio cometido contra su expareja el pasado viernes 24 de julio en el norte de la ciudad de Santa Fe.
Acusan a un hombre de gatillarle en la cara a su expareja y de apuñalarla
La mujer sobrevivió al ataque porque el mecanismo del arma de fuego se trabó y porque pudo ser tratada a tiempo de los numerosos cuchillazos que sufrió. La Justicia dictó la prisión preventiva para el imputado.


La medida fue dispuesta por la jueza Rosana Carrara tras el pedido formulado por la fiscal María Laura Gerard durante una audiencia realizada en los tribunales de la capital provincial.
Según se detalló durante la audiencia, la fiscalía presentó evidencias sobre la mecánica del hecho, lo que derivó en que la propia Defensa no se opusiera al pedido de la medida cautelar y acordara la prisión preventiva.
Planificado
El violento episodio ocurrió poco después del mediodía de ese viernes en la vivienda de la víctima.

Según reconstruyó la fiscal Gerard, el imputado ingresó al inmueble, echó a un hombre que se encontraba en el lugar y “cerró la puerta de acceso con candado”, dejando a la mujer atrapada e imposibilitada de pedir auxilio o escapar.
Acto seguido, extrajo una carabina automática, le apuntó y gatilló con la clara intención de matarla.
Saña
La vida de la mujer se salvó de milagro: “El proyectil quedó trabado en el mecanismo del arma de fuego”.
Según relató la fiscalía, Corrales intentó recargar la carabina con otros cuatro cartuchos, pero ante la falla técnica tomó un cuchillo que se encontraba en la vivienda y atacó a la víctima en el suelo.
La mujer sufrió múltiples heridas de arma blanca en el cuero cabelludo, tórax, espalda, antebrazos, brazos y manos.
"El imputado siempre actuó con intención, conocimiento y voluntad de matar", sostuvo la fiscal Gerard, quien remarcó que la muerte no se produjo gracias a una suma de factores ajenos a la voluntad del agresor: la falla mecánica del arma, la rápida atención médica recibida y la inmediata irrupción de la policía, que debió ingresar por la fuerza al domicilio para reducir al atacante.
Al imputado se le atribuyó la autoría de los siguientes delitos: tentativa de homicidio triplemente agravado (por el vínculo de pareja, por violencia de género —femicidio— y por alevosía) y tenencia ilegítima de arma de fuego de uso civil.








