Apelaron las condenas impuestas al matrimonio dueño de la jauría que mató a Diego Román, el niño de 12 años atacado por perros en un predio rural de Recreo en julio de 2019.
Muerte de Diego Román: apelaron la condena a los dueños de la jauría de Recreo
Los recursos fueron presentados tanto por la fiscalía y la querella, como por el abogado del matrimonio hallado responsable del “homicidio culposo” del chico de 12 años.

Tanto la fiscalía y la querella, como la defensa, acudieron a la Cámara de Apelaciones en lo Penal de Santa Fe. El juez de segunda instancia Oscar Burtnik será el encargado de revisar la resolución del Dr. Pablo Busaniche, quien presidió el juicio que derivó en la condena a Iván Mercado Reyes y Norma Vega.
El matrimonio fue sentenciado a 4 y 3 años de prisión respectivamente, como coautores del “homicidio culposo” de Diego.
La acusación original sostenía que Reyes y Vega incurrieron en el delito de "homicidio con dolo eventual", ya que la fiscalía sostenía que, como dueños de los canes, conocían la agresividad de los mismos y mantuvieron un cerramiento deficiente en su propiedad, incumpliendo así sus deberes de custodia.

El proceso judicial, que reconstruyó la tragedia ocurrida hace siete años, derivó en una sentencia de primera instancia que aplicó una figura menos grave, el “homicidio culposo”. El fallo no dejó conformes a ninguna de las partes, que apelaron.
El pasado viernes se realizó la audiencia de apelación ante el juez Burtnik, en la que el fiscal Andrés Marchi, las querellantes del Centro de Asistencia Judicial Lucrecia Fernández y Vanina Frutero, y el defensor Néstor Pereyra expusieron sus agravios en busca de una revisión de la condena.
Penas más elevadas
El bloque acusador centró su reclamo en la calificación legal del hecho y la valoración probatoria. Los fiscales y la querella manifestaron expresamente su disconformidad con el criterio del juez, ya que para ellos existen elementos suficientes para encuadrar la conducta de los acusados dentro del homicidio doloso.

Para fundamentar este pedido, recordaron que los antecedentes de ataques previos a vecinos y otros animales, sumado al conocimiento del incumplimiento de los deberes de cuidado, permitían a los dueños representarse la peligrosidad de los canes.
En esa línea, sostuvieron que el matrimonio conocía, o podía imaginarse, la posible consecuencia letal de su negligencia y, aun así, no hicieron nada para evitarlo.

En consecuencia, solicitaron que se revoque la figura culposa y se los condene por dolo eventual a penas de diez años para Reyes y ocho para Vega. De manera subsidiaria, para el caso de que el camarista confirme el “homicidio culposo”, pidieron que se eleve la sanción a lo solicitado originalmente: cinco años de prisión para Reyes y cuatro para Vega.
Duda razonable
Por su parte, la defensa insistió en la absolución y fundamentó su recurso en la existencia de una duda razonable. Pereyra cuestionó que los animales que atacaron a Diego fueran los del matrimonio, sugiriendo que, dada la cantidad de perros sueltos en Recreo, el ataque pudo ser obra de canes ajenos.

Esta versión choca con los peritajes de laboratorio mencionados durante el juicio, que hallaron pelos en las prendas de la víctima con correspondencia con dos de los perros de los imputados, entre ellos el denominado "macho alfa" del grupo.

La jauría del matrimonio estaba integrada por diez ejemplares de diversas razas y características, incluyendo un Rottweiler apodado "Tronco", varios Boxer conocidos como "Jackson", "Dorotea" y "Malevo", y otros mestizos llamados "Beethoven", "Tacuara", "Mia", "Chocolate", "Uma" y "Negrito".
Tras la audiencia, quedó en manos del Dr. Burtnik la resolución de las apelaciones presentadas: ratificar la sentencia de Busanich, elevar las penas impuestas o avalar el pedido de absolución.









