La secuencia tuvo la lógica torcida de una vendetta doméstica. Primero, las amenazas. Después, un disparo al aire. Finalmente, otro estampido y un adolescente herido en una pierna. Todo ocurrió el sábado por la noche en la ciudad de Santa Fe, donde la Policía investiga un episodio que, según la denuncia inicial, habría comenzado con la aparición de un hombre armado en la casa de su expareja.
Un adolescente fue baleado tras un hecho de amenazas y violencia de género
El episodio ocurrió el sábado por la noche y tuvo dos escenarios separados por unos 80 metros. Según la denuncia, un hombre de 24 años amenazó con un arma de fuego a su expareja, efectuó un disparo al aire y luego se dirigió a otra vivienda, donde hirió de bala a un jovencito de 17 años. El adolescente fue trasladado al Hospital Iturraspe, recibió atención médica y posteriormente fue dado de alta.

La víctima resultó ser un jovencito de 17 años, quien recibió un disparo en la pierna derecha. Tras ser trasladado al Hospital Iturraspe, fue asistido por los médicos y dado de alta.
El presunto agresor fue un hombre de 24 años. De acuerdo con el relato incorporado a las actuaciones policiales, el joven habría llegado primero hasta la vivienda de una mujer de 22 años, donde la amenazó con un arma de fuego y efectuó un disparo al aire. Luego se alejó unos 80 metros hacia el este y se dirigió a otra casa, vinculada con un tal G., otra expareja de la mujer.
El hecho indica que G. no estaba en la casa. Pero allí se encontraba su hermano adolescente. Fue entonces cuando, siempre según la denuncia, el visitante habría vuelto a utilizar el arma.
Investigan la secuencia
La reconstrucción preliminar plantea una pregunta inevitable: ¿qué ocurrió entre el primer episodio y el ataque que dejó al adolescente herido? Por ahora, la información disponible permite reconstruir una secuencia denunciada, aunque no alcanza para establecer de manera definitiva sus motivaciones ni todos sus detalles.
El procedimiento policial se puso en marcha después de que la mujer amenazada comunicara lo sucedido. Personal de la Subcomisaría 18ª de la Unidad Regional I intervino en el caso y dio participación al fiscal Iglesias, quien dispuso la convocatoria de especialistas en criminalística.

El primer escenario fue una vivienda de calle Carrasco al 10.400. Allí, los peritos trabajaron en presencia de un testigo, y habrían observado una vaina servida.
Peritajes en el lugar
El trabajo continuó en una segunda vivienda, ubicada en calle Malaver al 5600, vinculada con el adolescente herido. Allí se repitieron las tareas de peritajes, mientras el personal especializado avanzaba con otras diligencias.
Con autorización del padre del menor, se realizaron inspecciones y demás labores vinculadas con la tarea investigativa. También, como es de práctica, se buscaron cámaras tanto sea de calle como particulares.

Una vez finalizadas las tareas, los peritos comunicaron lo actuado al fiscal Iglesias. Según el parte, no se ordenaron nuevas diligencias en ese momento.
La información oficial disponible no precisa si el agresor fue detenido. Tampoco permite dar por acreditadas judicialmente las circunstancias relatadas en la denuncia. Por ahora, el caso sigue bajo investigación.








