Una denuncia que se originó dentro de la escuela N 95 "Simón de Iriondo" de Alto Verde (Santa Fe) terminó con una mujer de 28 años detenida, por disposición de la Fiscalía, ante la sospecha de que habría agredido físicamente a su hijo, de 9 años.
Un alumno de 9 años llegó con lesiones a la escuela y su madre terminó detenida
Una docente advirtió que el alumno presentaba lesiones físicas dentro de la escuela N° 95 Simón de Iriondo (Alto Verde). Según se supo, el chico habría señalado a su madre como responsable de las heridas. La Fiscalía ordenó la detención de la mujer, de 28 años, luego de que se informara que el caso habría sido denunciado anteriormente en otras tres oportunidades.

El episodio salió a la luz cuando una docente advirtió que el chico presentaba lesiones en su cuerpo. Al ser consultado sobre lo ocurrido, el menor habría señalado a su propia madre como responsable de esas heridas.
Pero había un dato que agravaba el cuadro: según la información policial, situaciones similares habrían sido denunciadas con anterioridad en otras tres oportunidades. Ese antecedente quedó incorporado al procedimiento que se puso en marcha dentro del establecimiento educativo.
Señal de alarma dentro del aula
La intervención comenzó cuando la vicedirectora de la escuela informó a la suboficial policial que cumple funciones de servicio ordinario en el establecimiento sobre las lesiones que presentaba el alumno.
La docente que había advertido la situación dio la primera señal de alerta. Después, el relato del chico orientó la intervención hacia un posible episodio de violencia en el ámbito familiar.

La escuela se convirtió entonces en el escenario de una actuación que requirió la participación policial y la comunicación con el Ministerio Público de la Acusación. La situación exigía establecer el origen de las lesiones y determinar qué medidas correspondían para resguardar al menor.
De acuerdo con la reseña del procedimiento, no se trataba de una sospecha aislada. La información disponible indicaba que el caso habría sido denunciado previamente en tres oportunidades, un antecedente que deberá ser evaluado para establecer qué había ocurrido en esas instancias y qué medidas se habían adoptado.
Traslado de la mujer detenida
Más tarde, la madre del chico se presentó en la escuela. La suboficial que prestaba servicio en el lugar la mantuvo allí mientras se establecía comunicación con el número 0800 del Ministerio Público de la Acusación.
Un rato después, por disposición del fiscal de turno, la mujer quedó detenida. Posteriormente fue trasladada por personal de la Policía de Acción Táctica hacia Medicina Legal, para las actuaciones correspondientes.
En paralelo, otro móvil policial trasladó al niño, acompañado por la vicedirectora y una docente del establecimiento, con el propósito de realizar las diligencias necesarias.

La intervención abrió una instancia judicial destinada a esclarecer las circunstancias en las que el menor resultó lesionado y determinar las eventuales responsabilidades. Por tratarse de un niño de 9 años, la situación también requiere especial atención sobre su protección y bienestar.
La investigación deberá establecer qué ocurrió, evaluar los antecedentes mencionados y determinar las medidas necesarias para evitar que el chico quede expuesto a nuevas situaciones de violencia. Hasta que se acrediten los hechos, la responsabilidad de la mujer debe considerarse una hipótesis bajo investigación.








