Cerca de la 22, los vecinos del barrio Mora, en el extremo norte de la ciudad, escucharon las detonaciones de arma de fuego, que se convirtieron en habituales en ese sector caliente del casco urbano, de un tiempo a esta parte, y lo que muchos siempre presagiaron se hizo realidad porque esta vez un enfrentamiento o los tiros intimidantes contra los frentes de vivienda, que tiene por autores a conocidos grupos o elementos marginales de la zona, terminaron con la vida de un inocente.
































