Dos aeronaves que habían partido desde Mendoza con destino a Santiago de Chile y San Pablo protagonizaron este viernes sendos aterrizajes de emergencia tras registrar problemas técnicos en pleno vuelo. Ambos episodios ocurrieron con pocos minutos de diferencia y activaron los protocolos de seguridad aeroportuaria.
Dos aviones que viajaban a Chile y Brasil realizaron aterrizajes de emergencia en Mendoza
Dos vuelos internacionales debieron regresar al Aeropuerto Internacional El Plumerillo luego de que sus tripulaciones detectaran inconvenientes técnicos poco después del despegue. Las maniobras se realizaron sin inconvenientes y no hubo personas heridas, aunque los pasajeros vivieron momentos de incertidumbre.

Las operaciones concluyeron sin heridos y los pasajeros pudieron descender con normalidad, mientras las compañías iniciaron las tareas de revisión de los aviones y la reprogramación de los vuelos.
Dos emergencias en pocos minutos
El primer incidente involucró a un vuelo internacional que había despegado desde el Aeropuerto Internacional Gobernador Francisco Gabrielli, de Mendoza, con destino a Santiago de Chile.

Poco después del despegue, la tripulación detectó una falla técnica y notificó la situación a la torre de control. Siguiendo los procedimientos previstos para este tipo de situaciones, el comandante decidió interrumpir el trayecto y regresar al aeropuerto de origen.
Mientras la aeronave permanecía en vuelo realizando las maniobras necesarias para un aterrizaje seguro, en el aeropuerto mendocino se activó el protocolo de emergencia. Bomberos aeronáuticos, personal sanitario y equipos de asistencia fueron desplegados de manera preventiva sobre la pista.
Minutos después, un segundo vuelo, que tenía como destino la ciudad brasileña de San Pablo, también informó un inconveniente técnico y solicitó prioridad para regresar al mismo aeropuerto.

De esa manera, en un breve lapso el aeropuerto mendocino debió atender dos emergencias operacionales simultáneas, aunque ambas fueron controladas de acuerdo con los procedimientos establecidos por la aviación comercial.
Las dos aeronaves aterrizaron sin inconvenientes y fueron recibidas por los equipos de emergencia apostados en la pista. Ninguno de los pasajeros ni de los tripulantes sufrió lesiones y no fue necesaria la intervención médica por situaciones de gravedad.
Qué ocurrió con los pasajeros y cómo continúa la investigación
Tras el aterrizaje, los pasajeros fueron trasladados a la terminal aérea, donde recibieron asistencia por parte de las aerolíneas para reorganizar sus viajes.

Las compañías iniciaron inspecciones técnicas sobre ambas aeronaves con el objetivo de determinar el origen de las fallas que motivaron el regreso al aeropuerto. Hasta el momento, no trascendieron oficialmente detalles sobre los desperfectos detectados por las tripulaciones.
En este tipo de episodios, la decisión de regresar al aeropuerto forma parte de los protocolos habituales de seguridad de la aviación civil. Cuando los pilotos identifican una anomalía que puede comprometer el desarrollo normal del vuelo, cuentan con la facultad de declarar una emergencia y solicitar prioridad para aterrizar.
La activación de estos procedimientos implica el despliegue preventivo de bomberos, ambulancias y personal especializado, independientemente de la magnitud del inconveniente reportado. El objetivo es garantizar una respuesta inmediata en caso de que resulte necesaria.
Las autoridades aeroportuarias también supervisaron el desarrollo de las operaciones para minimizar el impacto sobre el resto de los vuelos programados en Mendoza.

Una vez completados los aterrizajes, la actividad comenzó a normalizarse progresivamente, mientras los aviones permanecieron fuera de servicio para ser sometidos a controles técnicos.
Desde las compañías aéreas informaron que los pasajeros serían reubicados en otros vuelos o viajarían una vez que las aeronaves fueran habilitadas nuevamente, según el resultado de las inspecciones mecánicas.
Especialistas en aviación recuerdan que este tipo de regresos al aeropuerto, aunque generan preocupación entre los pasajeros, forman parte de las medidas preventivas previstas por la normativa internacional. La prioridad, explican, es preservar la seguridad del vuelo y actuar con anticipación ante cualquier indicio de una falla técnica.
Las investigaciones ahora se centrarán en determinar qué originó los inconvenientes reportados por las tripulaciones. Para ello, se revisarán los registros de mantenimiento de ambas aeronaves, los reportes de los pilotos y la información técnica obtenida por los sistemas de monitoreo de los aviones.
Mientras avanzan esas tareas, las autoridades aeroportuarias destacaron que los procedimientos de emergencia funcionaron conforme a los protocolos establecidos y que ambos aterrizajes se desarrollaron sin consecuencias para los ocupantes de las aeronaves.








