La investigación por el asesinato de Cecilia Emilce Lazcano, una adolescente de 16 años, tuvo un nuevo giro luego de que los peritos lograran recuperar conversaciones del teléfono del único detenido por el caso.
Crimen de Cecilia Lazcano: los chats que complican al único detenido por el asesinato
Los investigadores recuperaron mensajes del teléfono del joven de 16 años detenido por el crimen de Cecilia Emilce Lazcano. Las conversaciones con su novia contienen referencias a un presunto plan para atacar a la adolescente

Los mensajes, intercambiados principalmente con su novia, son analizados por la Justicia porque contendrían referencias a una posible planificación del ataque y a lo ocurrido antes y después del hecho.
La causa había comenzado bajo otra hipótesis. En un primer momento se había considerado la posibilidad de un suicidio, pero esa línea fue cuestionada por la familia de la adolescente y luego perdió fuerza a partir de distintos elementos incorporados al expediente.
Los estudios forenses determinaron que la lesión en el cuello no era compatible con una autolesión y además detectaron la presencia de midazolam en el organismo de la víctima.

Qué encontraron los investigadores en los chats
Los mensajes recuperados corresponden principalmente a conversaciones mantenidas entre el detenido, identificado como J., y su novia, N. Según la información difundida sobre el expediente, en esos intercambios aparecen referencias que los investigadores consideran relevantes para reconstruir cómo se habría preparado el ataque.
Entre las conversaciones aparecen expresiones que hacen referencia a la posibilidad de agredir a Cecilia y a la forma en que posteriormente se intentaría ocultar lo ocurrido. También se mencionan otras acciones que, de acuerdo con los investigadores, podrían indicar una planificación previa.
En los chats se habría hablado de filmar el ataque y enviar las imágenes a una tercera persona. También aparecen referencias a cambiarse de ropa y utilizar distintos caminos para retirarse del lugar.

Otro de los mensajes que llamó la atención de los investigadores fue aquel en el que J. anuncia que pondría en marcha lo que denominó “mi fockin plan” y anticipaba el envío de fotografías. Luego, siempre según la reconstrucción incorporada a la causa, habría enviado un mensaje en el que manifestó que la situación se le había ido de las manos y pidió ayuda porque Cecilia todavía estaba con vida.
Los investigadores también analizan un intercambio en el que habría aparecido la posibilidad de que una tercera persona interviniera posteriormente. Ese elemento abrió una nueva línea de investigación destinada a determinar si el detenido habría actuado solo o si otras personas pudieron tener algún grado de participación.
Los chats fueron recuperados a partir del análisis del teléfono celular y corresponden a los días 14, 15 y 16 de julio, fechas consideradas centrales para reconstruir el episodio.
Las otras pruebas que analiza la Justicia
Además del contenido de las conversaciones, la investigación cuenta con otros elementos que buscan establecer qué ocurrió durante la madrugada en la que Cecilia fue atacada.

Las cámaras municipales registraron a J. y a Cecilia caminando juntos en dirección a la vieja estación de trenes durante la madrugada del 16 de julio.
Ese registro forma parte de la reconstrucción de los últimos movimientos conocidos de la adolescente y es contrastado con el resto de las pruebas reunidas en el expediente.
A esto se suma un elemento encontrado durante un procedimiento en la vivienda del detenido. Los investigadores secuestraron una zapatilla cuya huella en sangre habría coincidido con una pisada relevada por los peritos en la escena del hecho. La coincidencia es ahora evaluada junto con las demás evidencias para determinar su valor dentro de la causa.
Los estudios forenses también modificaron el rumbo de la investigación. La lesión que presentaba Cecilia en el cuello no fue considerada compatible con una autolesión.

A su vez, los análisis detectaron midazolam en el cuerpo de la adolescente, un dato que llevó a los investigadores a intentar establecer quién pudo haber conseguido o suministrado ese medicamento.
El fiscal Facundo Cabral busca determinar ahora cómo se desarrolló la secuencia completa, quiénes pudieron intervenir y qué responsabilidad corresponde a cada una de las personas mencionadas en las conversaciones.
En particular, la situación judicial de N., la novia del detenido, es uno de los puntos que la investigación procura definir.
Los investigadores analizan sus intercambios con J. para establecer si tuvo conocimiento previo del supuesto plan, si colaboró de alguna manera o si sus mensajes corresponden únicamente a una conversación posterior a los hechos.
La causa continúa abierta y todavía resta establecer con precisión cómo se produjo el ataque y qué participación tuvo cada involucrado.
El contenido recuperado del teléfono constituye, por ahora, una de las principales líneas de investigación para determinar si existió una planificación previa y si el único detenido contó con la colaboración de otras personas.
Mientras avanzan las pericias y el análisis de las comunicaciones, la Justicia deberá contrastar los chats con los registros de cámaras, los resultados forenses y los demás elementos incorporados al expediente antes de determinar las responsabilidades penales correspondientes.








