La defensa de Victoria Luz Cantero, detenida e imputada por el homicidio agravado por el vínculo de Matías Julián Álvarez Guardia en Chaco, presentó nuevas medidas de prueba con las que busca demostrar que la relación estaba atravesada por episodios previos de violencia.
La defensa de Victoria Cantero busca probar un contexto previo de violencia antes del crimen en Chaco
Los abogados incorporaron chats, fotografías y pedidos de peritajes para sostener una posible legítima defensa. Un médico confirmó lesiones, aunque descartó signos compatibles con una agresión violenta.

La estrategia apunta a que el hecho no sea analizado únicamente a partir de la muerte del joven, sino también dentro de un eventual contexto de violencia de género que, según los abogados, podría permitir discutir una hipótesis de legítima defensa o extrema vulnerabilidad.
Chats y fotos incorporados
Entre los elementos presentados aparecen capturas de conversaciones correspondientes a 2025. La defensa sostiene que esos intercambios muestran discusiones reiteradas y conflictos frecuentes entre la pareja.

También fueron aportadas fotografías tomadas a fines de julio de 2026 en las que Cantero presenta lesiones y un traumatismo en la zona de la nariz. Según la versión de la acusada, esas marcas habrían sido provocadas por Álvarez Guardia días antes del crimen.
Los abogados sumaron además imágenes del 3 de agosto, cuando la joven ya se encontraba bajo custodia policial, y solicitaron la declaración de la agente presente durante ese momento.
El episodio que busca reconstruir la defensa
Uno de los hechos señalados habría ocurrido durante la madrugada del 25 de julio, después de que la pareja abandonara la Bienal de Esculturas.
Cantero sostiene que ambos discutieron mientras circulaban en una camioneta y que decidió bajarse en la zona de Donovan y Gardel. De acuerdo con su relato, Álvarez Guardia la habría empujado contra el asfalto cuando intentaba regresar caminando hacia su domicilio.
Para respaldar esa versión, la defensa pidió localizar testigos, revisar cámaras públicas y privadas y analizar la geolocalización de los teléfonos de ambos durante aquella madrugada.
También quieren peritar la camioneta
Los abogados solicitaron el secuestro y peritaje de la Toyota SW4 que pertenecía a Álvarez Guardia.
El objetivo es determinar si existen restos de sangre u otras muestras biológicas que puedan corresponder a Cantero y aportar información sobre los episodios de violencia denunciados por su defensa.
También pretenden incorporar testimonios de amigas y allegados que, según su planteo, conocían el deterioro de la relación o habían observado lesiones en la joven antes del homicidio.
Qué dijo el médico que la examinó
El profesional que revisó a Cantero pocas horas después del crimen confirmó que presentaba lesiones superficiales, entre ellas eritemas, excoriaciones y equimosis en distintas partes del cuerpo.
Sin embargo, sostuvo que las marcas podían ser compatibles con haber sido sujetada y no encontró indicadores que, desde su evaluación, permitieran afirmar que había sufrido una agresión física violenta inmediatamente antes del hecho.
Consultado específicamente sobre la nariz, el médico declaró: “No observé lesiones en la nariz”. Esa conclusión contrasta con parte de la prueba fotográfica que ahora intenta introducir la defensa para reconstruir episodios anteriores.
Cómo sigue la investigación
Cantero permanece detenida mientras la fiscalía continúa reuniendo testimonios, informes médicos y peritajes vinculados con el homicidio.
La discusión sobre el eventual contexto previo de violencia será uno de los puntos centrales de la causa, junto con la reconstrucción de las horas anteriores a la muerte de Álvarez Guardia y el análisis de las pruebas incorporadas por ambas partes.










