Hay historias que parecen escritas por el azar con una crueldad difícil de explicar. Por ejemplo la de un joven que ayer salía dado de alta del hospital Cullen cuando fue atropellado por el patrullero que embistió el acceso a la guardia del nosocomio.
Choque en el Cullen: un herido de alta, el policía en terapia y una historia de gran mala suerte
La actualización sobre los lesionados dejó un dato tan llamativo como inesperado: uno de los jóvenes atropellado por el patrullero estaba abandonando el hospital después de recibir el alta. Había permanecido internado desde el 14 de agosto por otro accidente. Ahora volverá a ser operado. En tanto el policía sigue en terapia intensiva, otro paciente permanece en Traumatología, y otro regresó a su casa.

Después de permanecer internado desde el 14 de agosto, cuando había ingresado tras resultar herido en un accidente protagonizado con una motocicleta, finalmente había llegado el momento de marcharse. Estaba de alta. Se retiraba del hospital y, de algún modo, dejaba atrás más de dos semanas de internación.
Pero justo cuando emprendía el regreso a su casa ocurrió el accidente que sacudió el acceso a la guardia del Cullen: un patrullero policial perdió el control, atravesó el portón e irrumpió en el sector de admisión, donde había pacientes y otros acompañantes.

El joven resultó atropellado por el móvil policial y sufrió una lesión en una pierna, lo que motivó su inmediato ingreso al hospital para una nueva internación.

El episodio terminó con otros dos lesionados: un joven que se encontraba en el sector y el agente policial que conducía el patrullero. La espectacularidad del impacto, ocurrido en uno de los sectores más transitados del nosocomio, generó escenas de conmoción y obligó a desplegar rápidamente los mecanismos de asistencia.
Evolución favorable de los heridos
Con el paso de las horas comenzaron a conocerse las novedades médicas. Y, dentro de la gravedad de lo ocurrido, los partes aportaron cierta tranquilidad.

El paciente de 20 años, aquel que se encontraba saliendo del hospital después de haber recibido el alta, quedó internado en sala de Traumatología, hemodinamicamente estable. Otro joven, de 21 años, resultó con lesiones leves y ya fue dado de alta.
La situación del tercer herido, el agente policial que conducía el móvil, requería una vigilancia mayor. El efectivo permanece internado en la Unidad de Terapia Intensiva, aunque también se encontraba estable hemodinámicamente y, según el informe médico, sin requerimiento de oxígeno.
Investigación en curso
El dato sanitario permite, por ahora, poner un límite a la incertidumbre que quedó instalada después del violento ingreso del patrullero a la guardia. La investigación deberá determinar qué sucedió con el vehículo y cuál fue la circunstancia que hizo que terminara atravesando el acceso del hospital.

Ayer, entre el desconcierto y la urgencia, quedaron abiertas varias hipótesis. Se habló de una eventual falla mecánica o de una posible descompensación del conductor, aunque ninguna de esas posibilidades había sido confirmada y deberán ser los peritajes los que establezcan qué ocurrió.








