Lejos de la idea instalada de que solo los delitos graves llegan a la Justicia, en Santa Fe existe un sistema que aborda conflictos cotidianos que afectan la convivencia. Ruidos molestos, peleas entre vecinos o maniobras peligrosas al volante forman parte de un universo de situaciones que también son investigadas y sancionadas.
Qué es el Código de Convivencia en Santa Fe y qué conductas sanciona
La fiscal María Laura Martí explicó cómo funciona el sistema contravencional en Santa Fe, donde conflictos cotidianos como ruidos o discusiones pueden derivar en juicios y sanciones.

En una entrevista en el programa Santa Fe Policiales,que conducen Danilo Chiapello y Verónica Ensinas, la fiscal María Laura Martí detalló cómo funciona el Código de Convivencia, una herramienta que reemplazó al antiguo Código de Faltas y que hoy se rige bajo un sistema acusatorio, más ágil y con tiempos procesales acotados.
Según explicó, este esquema permite que, en menos de dos meses, una causa pueda llegar a sentencia. “Es un proceso más corto, donde se concentran etapas y se busca una resolución rápida”, indicó, al tiempo que destacó que el objetivo es garantizar el orden público y la convivencia social.
Conflictos cotidianos que llegan a tribunales
Uno de los aspectos más relevantes del sistema es el volumen de casos que se tramitan. Solo en la oficina contravencional se reciben alrededor de 6.000 expedientes al año, la mayoría vinculados a conflictos entre vecinos.
Insultos, problemas por basura, ruidos o discusiones que escalan son algunas de las situaciones más frecuentes. “Son hechos que muchas veces no pueden resolverse mediante el diálogo y terminan judicializados”, explicó la fiscal.

A estos casos se suman las infracciones vinculadas a la conducción peligrosa, especialmente durante los fines de semana. En esos días, se registran entre 10 y 12 expedientes diarios con vehículos secuestrados, en muchos casos asociados al consumo de alcohol.
En ese sentido, Martí remarcó que la política de tolerancia cero al alcohol al volante obliga a una intervención rápida para evitar consecuencias mayores. Las sanciones pueden incluir arrestos, multas o trabajos comunitarios.
Un sistema ágil, pero con desafíos
El Código de Convivencia incorpora además figuras vinculadas a problemáticas actuales, como el acoso callejero y los delitos digitales, en línea con la llamada Ley Olimpia. Estas conductas cuentan con un abordaje específico dentro del sistema contravencional.

Sin embargo, la fiscal advirtió que la rapidez del proceso puede generar tensiones en algunos casos, especialmente en materia de violencia de género, donde se requiere una protección más profunda para las víctimas.
Otro aspecto relevante es la posibilidad de aplicar medidas reparatorias. Durante el último año, se canalizaron más de 20 millones de pesos en donaciones a hospitales y organizaciones sociales, provenientes de sanciones impuestas a infractores.
Entre las instituciones beneficiadas se encuentran hospitales públicos y fundaciones vinculadas a la salud, lo que refuerza el carácter social del sistema.

Reincidencia y nuevas discusiones
Aunque no está formalmente regulada, la reincidencia también aparece como una problemática dentro del sistema. Según indicó Martí, existen casos de personas que vuelven a cometer infracciones, especialmente en conducción peligrosa.

En paralelo, comienzan a emerger nuevos debates, como el rol de los cuidacoches y su posible encuadre dentro del Código de Convivencia. Por ahora, no existen causas formalizadas en ese sentido, aunque el tema está en discusión legislativa.
En definitiva, el sistema contravencional santafesino muestra que la Justicia también interviene en los conflictos cotidianos. Lejos de ser menores, estas situaciones impactan directamente en la calidad de vida y en la convivencia social.








