Este uniformado “formó parte del grupo de personas que, con sus aportes, permitieron construir un permiso estatal contrario a la ley para beneficio del jefe de la asociación, poniendo a su disposición parte de los recursos materiales y humanos que se encontraban bajo su responsabilidad y así posibilitar el funcionamiento de la asociación ilícita; procuró con sus acciones y/u omisiones la impunidad de los crímenes ejecutados por los integrantes de la organización; proveyó apoyo logístico en el traslado de mercaderías provenientes de delitos; sirvió de nexo entre policías de su división y Esteban A.; mantuvo reuniones con otros miembros de la organización encargados de la logística de la misma que visitaban a Esteban Alvarado en sus lugares de encierro; tuvo a su nombre y compartió con otros miembros de la asociación la propiedad de caballos de carrera, los cuales al día de la fecha siguen corriendo en diversas competencias ecuestres; omitió investigar los delitos cometidos por los miembros de la asociación ilícita y llevó a cabo acciones policiales de recolección de información para dirigirla contra personas adversas, garantizando de esta forma la continuidad del negocio criminal de esta organización”, detalló el MPA en un parte de prensa.