La Justicia santafesina volvió a condenar este martes 3 de febrero a Leonardo Daniel Ozuna, un hombre de 35 años con un extenso y sostenido recorrido por el sistema penal.

Un hombre de 35 años fue condenado a cuatro meses de prisión efectiva por un intento de hurto. La sentencia se suma a un extenso historial penal que incluye cinco condenas desde 2016, dictadas por cuatro magistrados distintos, uno de ellos en dos oportunidades.

La Justicia santafesina volvió a condenar este martes 3 de febrero a Leonardo Daniel Ozuna, un hombre de 35 años con un extenso y sostenido recorrido por el sistema penal.
En una audiencia de juicio abreviado, el juez Gustavo Urdiales admitió el acuerdo presentado por la fiscal Rosana Peresin y dictó sentencia oral condenándolo como coautor del delito de hurto en grado de tentativa a la pena de cuatro meses de prisión de cumplimiento efectivo, manteniendo además la declaración de reincidencia por segunda vez.

La defensa estuvo a cargo de la defensora pública Leticia Feraudo, quien con el consentimiento de su pupilo, ratificó ante el juez el acuerdo firmado.
El magistrado tuvo especialmente en cuenta no sólo las circunstancias del hecho investigado, sino también el voluminoso prontuario del acusado, que revela cinco condenas en el término de una década y la intervención de al menos cuatro jueces del fuero penal santafesino.
El episodio que derivó en la nueva condena ocurrió el 27 de enero de 2026, cerca de las 16, cuando Ozuna y su pareja, Pamela Soledad Basualdo (34), ingresaron a la cochera de un edificio ubicado en calle Urquiza al 2900 y sustrajeron una bicicleta SLP 100 Pro, de color blanco y negro.

La maniobra fue advertida por el dueño del rodado, quien inició una persecución que se extendió por varias cuadras y permitió recuperar la bicicleta a unos 200 metros del lugar.
Durante la huida, personal policial fue alertado por la central de emergencias 911 sobre un hombre —con remera de “Messi” y short negro— y una mujer —con musculosa blanca y short oscuro— que estaban siendo seguidos por las víctimas.
Finalmente, ambos fueron interceptados y reconocidos, con intervención de distintas unidades policiales.
Más allá de la calificación legal del último hecho, la sentencia volvió a poner el foco en la trayectoria penal de Ozuna.
Según consta en el Registro Nacional de Reincidencias, el imputado fue condenado por primera vez el 25 de noviembre de 2016, cuando el juez Jorge Patrizi -hoy retirado- le impuso una pena de tres años de prisión condicional por una serie de delitos que incluyeron hurto calificado por escalamiento, robos en grado de tentativa y portación ilegítima de arma de fuego de guerra atenuada.

El 27 de febrero de 2020, el exjuez Rodolfo Mingarini lo condenó a tres años de prisión de cumplimiento efectivo, pena cuyo vencimiento operó en septiembre de 2022.
En junio de ese mismo año se le concedió la libertad condicional, pero el 20 de abril de 2023 volvió a ser condenado, nuevamente por el juez Patrizi, a un año y seis meses de prisión y a la declaración de reincidencia, por un robo calificado por efracción en grado de tentativa. Esa pena se extendió hasta febrero de 2024.

Más recientemente, el 4 de septiembre de 2025, la jueza Rosana Carrara le impuso una pena de tres meses de prisión y declaró su reincidencia por segunda vez por el delito de robo, condena que venció en diciembre del año pasado.
En cuanto a su coimputada, Pamela Soledad Basualdo, de 34 años, la jueza Cecilia Labanca le dictó prisión preventiva en esta causa, en una audiencia llevada a cabo el mismo martes.
Si bien el delito que se le atribuyó es excarcelable -hurto simple en grado de tentativa-, la jueza Labanca rechazó el pedido de libertad de la defensa, atento a los antecedentes penales todavía vigentes de la imputada.
Basualdo registra una condena de julio de 2024, cuando recibió una pena de tres años de prisión condicional por distintos hechos de robo en grado de tentativa, algunos de ellos agravados, y por atentado y resistencia a la autoridad.