La Justicia provincial condenó este lunes a un hombre de 26 años por una serie de estafas cometidas a través de una plataforma de comercio electrónico, mediante las cuales adquirió perfumes utilizando datos de tarjetas de crédito ajenas.
Deberá resarcir a una reconocida perfumería rosarina tras estafarla con 20 compras online
La empresa perjudicada radicó la denuncia al MPA luego de que los titulares de las tarjetas de crédito utilizadas desconocieron las compras realizadas a través de la plataforma web. “El condenado asumió la obligación de reparar económicamente el daño causado”, dijo el fiscal Agustín Nigro.

Como parte del acuerdo de juicio abreviado, además de la pena impuesta, deberá reparar económicamente el perjuicio ocasionado a la firma rosarina Juleriaque, una de las principales cadenas de perfumería y cosmética del país.

La resolución fue dictada en los tribunales de la ciudad de Santa Fe, luego de dos audiencias fijadas por la Oficina de Gestión Judicial Nº 1: una para formalizar la atribución imputativa y otra para tratar el acuerdo abreviado.
La jueza María Celeste Minniti declaró la admisibilidad del procedimiento y dictó la sentencia. La investigación estuvo a cargo del fiscal Agustín Nigro, mientras que la defensa fue ejercida por los abogados Carolina Walker Torres y Matías Pautasso.
Veinte maniobras
El condenado, Lucas Nicolás Schuvik, reconoció haber cometido 20 hechos de estafa por uso abusivo de tarjeta de crédito entre enero y julio de 2024.

Según la investigación, utilizó datos de tarjetas pertenecientes a distintas personas para efectuar compras de fragancias en la tienda virtual de Juleriaque, empresa fundada en Rosario en 1985 y que actualmente cuenta con más de medio centenar de sucursales en diferentes provincias, además de su plataforma de ventas online.
Los productos eran enviados a distintos domicilios de la ciudad de Santa Fe. Sin embargo, cuando los verdaderos titulares de las tarjetas advirtieron los consumos, desconocieron las operaciones ante las entidades bancarias, lo que provocó que la empresa no pudiera percibir el importe correspondiente a las ventas ya despachadas.
La investigación
La pesquisa se inició a partir de la denuncia presentada por un representante de la firma perjudicada.
A partir de allí, los investigadores reconstruyeron las maniobras mediante la geolocalización de direcciones IP utilizadas para realizar las compras, informes solicitados a servicios postales y de correo electrónico, análisis de redes sociales y entrevistas a distintas personas vinculadas con la causa.
Con esos elementos, la Fiscalía logró identificar al autor de las operaciones fraudulentas y establecer que algunos de los envíos habían sido recibidos en una vivienda de barrio La Lona, en la ciudad de Santa Fe.
El domicilio fue allanado días atrás por personal de la Sección Delitos Informáticos de la Policía de Investigaciones (PDI), procedimiento en el que se concretó la detención del imputado y el secuestro de un teléfono celular que fue incorporado a la investigación.
Reparación del daño
En el marco del acuerdo abreviado, Schuvik aceptó la atribución delictiva, la pena de tres años de prisión de ejecución condicional, el pago de una multa de $1 millón y la obligación de resarcir a Juleriaque con $2 millones dentro de los próximos 15 días.

Una vez finalizada la audiencia, el fiscal Nigro destacó que “el condenado asumió la obligación de reparar económicamente el daño causado dentro de los próximos 15 días”.
La empresa damnificada manifestó su conformidad con la salida alternativa del proceso, mientras que el condenado también prestó su consentimiento respecto de la calificación legal, la sanción acordada y el abreviamiento del juicio.









