Mientras la investigación intenta reconstruir las circunstancias del trágico choque que el viernes pasado terminó con la vida de dos altos jefes de la Policía de Investigaciones (PDI), uno de los efectivos que sobrevivió al siniestro fue trasladado en las últimas horas al hospital José María Cullen de la ciudad de Santa Fe debido a la complejidad de las lesiones sufridas.
Derivaron al hospital Cullen a uno de los policías que sobrevivió al choque en Vera
Gastón Carruega permanecía internado en Reconquista con lesiones de consideración producto del impacto sufrido sobre la Ruta 98. Presenta traumatismos, contusión pulmonar y múltiples fracturas. El siniestro ya había provocado las muertes de la jefa y el subjefe de Microtráfico de la PDI de San Cristóbal.

Se trata de Gastón Carruega, de 40 años, integrante de la fuerza policial, quien viajaba junto a la jefa y el subjefe de la División Microtráfico de San Cristóbal cuando el automóvil oficial en el que se desplazaban impactó violentamente contra un acoplado sobre la Ruta Provincial 98, en jurisdicción de Vera.

De acuerdo con la información médica incorporada a las actuaciones, el uniformado presentaba traumatismos de cráneo y tórax, contusión pulmonar y múltiples fracturas costales y faciales.
Inicialmente fue asistido en el hospital de Reconquista, donde permaneció internado en terapia intensiva, y durante la mañana de este lunes se concretó su derivación al hospital Cullen para continuar con un tratamiento de mayor complejidad.
El siniestro
La tragedia ocurrió durante la madrugada del viernes cuando un automóvil Renault Logan perteneciente a la PDI colisionó contra la parte trasera de un acoplado detenido sobre la ruta. Como consecuencia del impacto murieron la subcomisario Milena Martunuzzi y el subcomisario Adrián Mansilla, quienes se desempeñaban como jefa y subjefe de Microtráfico de la PDI de San Cristóbal.
Ambos efectivos formaban parte de una comisión policial que se dirigía hacia el norte provincial para participar de una serie de procedimientos vinculados a investigaciones por narcomenudeo.

Según confirmó públicamente el subsecretario de Análisis Criminal, Sebastián Montenotte, la delegación policial tenía previsto intervenir en 18 allanamientos relacionados con causas por microtráfico que debían concretarse en Reconquista y Avellaneda.
Las primeras pericias incorporadas al expediente señalaron que el vehículo oficial impactó contra un acoplado que se encontraba detenido sobre la ruta. Incluso, las hipótesis iniciales apuntaban a posibles deficiencias en la señalización preventiva del transporte de carga, aspecto que continúa bajo análisis pericial.
Dos muertes y una investigación incómoda
Sin embargo, con el correr de las horas, la tragedia comenzó a adquirir una dimensión aún más compleja dentro de los ámbitos judiciales y policiales.
Fuentes vinculadas a la investigación indicaron que la causa de microtráfico que motivaba los allanamientos ya se encontraba bajo fuerte tensión interna debido a sospechas sobre filtraciones de información reservada.
De acuerdo con distintas líneas investigativas que se desarrollan en paralelo, una suboficial perteneciente a la propia PDI suministró información sensible relacionada con los procedimientos judiciales a personas vinculadas con el narcomenudeo en la región, motivo por el cual fue detenida.
Indignación por la traición
La situación generó profundo malestar entre investigadores y funcionarios judiciales debido a que la filtración comprometía el factor sorpresa de los operativos que precisamente debían ejecutarse durante la jornada en la que ocurrió el accidente fatal.
En ese contexto, dentro de la propia fuerza no fueron pocos quienes interpretaron que las muertes de Martunuzzi y Mansilla quedaron atravesadas por una amarga sensación de inutilidad institucional.

Los dos jefes policiales fallecieron cuando se dirigían a cumplir una tarea investigativa que, según sospechan los pesquisas, ya había sido parcialmente expuesta por maniobras de filtración provenientes desde sectores internos de la fuerza.
Mientras tanto, la investigación del accidente continúa avanzando para determinar responsabilidades en torno a la presencia del acoplado sobre la ruta y las condiciones de visibilidad existentes al momento del impacto.
En paralelo, otras actuaciones judiciales buscan establecer el alcance de las presuntas filtraciones de información vinculadas a causas de microtráfico que se desarrollaban en el norte santafesino.
Por ahora, la tragedia de Vera sigue sumando interrogantes. Ya no sólo respecto de la mecánica de un choque devastador, sino también sobre los conflictos internos que rodeaban la investigación para la que viajaban los efectivos fallecidos.








