Un joven de 26 años fue aprehendido este viernes en la ciudad de San Lorenzo, en el sur de la provincia de Santa Fe, luego de una rápida intervención policial que culminó con el secuestro de dinero en efectivo y varios envoltorios que contenían clorhidrato de cocaína.
Detuvieron a un joven dealer tras una persecución en el sur santafesino
El procedimiento fue realizado por el Grupo de Operaciones Tácticas (GOT) en barrio José Hernández, luego de un aviso al 911 por un presunto hecho delictivo. El sospechoso tenía numerosas dosis de cocaína.

El hecho tuvo lugar en el barrio José Hernández, cuando efectivos del Grupo de Operaciones Tácticas (GOT) de la Unidad Regional XVII realizaban tareas de patrullaje preventivo.
Tras un llamado a la Central de Emergencias 911 que alertaba sobre la comisión de un presunto ilícito en las inmediaciones de las calles Siete Jefes y Rivadavia, los operadores comisionaron de urgencia a los móviles que se encontraban en la cuadrícula.
Con los datos recabados sobre las características del sospechoso, los uniformados montaron un rápido despliegue en la zona.
Al llegar a la intersección mencionada, divisaron al sujeto, quien al notar la presencia de las patrullas intentó darse a la fuga a pie para evadir el control.
Persecución y descarte
Los agentes iniciaron un seguimiento controlado resguardando las garantías legales del caso. Tras una expeditiva intervención, lograron interceptar al sospechoso a los pocos metros.
Sin embargo, antes de ser reducido, el joven intentó deshacerse de un bolso tipo morral que arrojó a la vía pública.
Al requisar el bolso descartado, los policías hallaron en su interior una suma de dinero en efectivo y una serie de envoltorios pequeños que contenían una sustancia blanquecina pulverulenta, cuyas características coincidían con las de la cocaína.
Intervención judicial
Ante el hallazgo del material estupefaciente, se dio inmediata intervención a la Unidad Fiscal en turno, la cual ordenó el traslado preventivo del detenido a sede policial.
Asimismo, se solicitó la presencia de los peritos de la Dirección General de Policía de Investigaciones (DGPDI) para realizar los test químicos de rigor sobre la sustancia incautada y determinar con exactitud su peso y naturaleza, dando inicio a las actuaciones procesales bajo la normativa vigente.








