La secuencia comenzó cuando todavía era jueves y las calles de la zona próxima al cementerio de Santo Tomé se encontraban sumidas en la calma de la noche. De pronto, varios llamados al 911 comenzaron a dar cuenta de una situación extraña: un hombre se desplazaba por los techos y patios de distintas viviendas.
Un hombre saltó por los techos, irrumpió en una casa y terminó herido de varios balazos
La violenta secuencia ocurrió durante la noche del jueves en Santo Tomé, en inmediaciones del cementerio. El hombre, de 35 años, habría recorrido distintos patios hasta ingresar a una vivienda tras romper una puerta-ventana con un hacha. Fue encontrado tendido en un dormitorio con múltiples heridas de arma de fuego y una fractura expuesta.

No era una escena de película. Era una persecución desordenada, a los saltos, que avanzaba por arriba de las casas y dejaba detrás un rastro de sangre.
El episodio tuvo su punto culminante poco después de las 22.30, en inmediaciones de San Martín al 3900, entre Fidela Valdez y Genaro Almaraz. Allí, según la denuncia recibida por la policía, un desconocido intentaba ingresar a una vivienda mientras sus moradores pedían auxilio.
La primera información indicaba que el individuo había saltado por los techos y que, una vez dentro de la propiedad, se había trabado en lucha con el dueño de casa.

Cuando llegaron los uniformados, el cuadro era todavía más inquietante. El hombre había ingresado a la vivienda y estaba tendido en una de las habitaciones, gravemente herido. Tenía múltiples heridas compatibles con impactos de arma de fuego y una fractura expuesta en el tobillo derecho.
El herido fue identificado como J. S., de 35 años. Una ambulancia del Servicio de Emergencias 107 lo trasladó de urgencia al hospital Cullen, donde quedó internado en observación.
Una puerta rota y rastros de sangre
La investigación comenzó entonces a reconstruir los pasos del hombre antes de su llegada a aquella casa.
De acuerdo con las primeras actuaciones, S. habría recorrido distintos patios saltando de un inmueble a otro. Los policías que acudieron a la emergencia fueron advertidos de que había un hombre desplazándose por los techos y que presentaba manchas de sangre en el cuerpo.
Al llegar a la vivienda de una mujer, de 28 años, los agentes encontraron evidencias concretas de la irrupción.

La mujer relató que el desconocido había ingresado después de romper una puerta-ventana que comunica con el comedor. En una de las primeras versiones se consignó que habría utilizado un hacha para violentar el acceso; luego, el relevamiento pericial describió la rotura del vidrio de la abertura tipo balcón.
El hombre terminó cayendo dentro del inmueble y quedó tendido en el sector del dormitorio. La escena presentaba sangre en distintos sectores del inmueble. Los rastros iban desde una reja exterior hasta el interior de la vivienda, sobre el piso del comedor y del dormitorio.
Sin embargo, no aparecieron allí elementos balísticos que permitieran establecer en ese momento cómo y dónde se habían producido los disparos.
En el hospital Cullen
Mientras tanto, en el Cullen, el personal médico constató que S. presentaba múltiples heridas de arma de fuego en ambos miembros inferiores, además de la fractura expuesta a la altura del tobillo derecho.
Durante las primeras horas de la investigación se produjo una particular situación procesal.

En principio, el fiscal de turno dispuso que S. fuera considerado víctima a raíz de las lesiones sufridas y ordenó las primeras medidas para establecer las circunstancias del episodio.
Pero la situación cambió luego de que intervino el fiscal de Flagrancia, doctor Raúl Niesser. A partir de los elementos reunidos, el intruso quedó aprehendido en el marco de una causa por "Presunta Violación de domicilio y Daño".
Así, el hombre que había terminado herido por varios balazos pasó de ser considerado víctima por las lesiones padecidas a quedar privado de su libertad por el presunto ingreso ilegal a una propiedad y los daños provocados.

Ahora resta establecer cómo llegó hasta allí, quién le disparó y en qué circunstancias se produjo la violenta secuencia.
Por el momento, la investigación tiene más preguntas que respuestas. Una de ellas apunta directamente al vecino con quien, según los primeros datos, habría mantenido un forcejeo. Pero esa posibilidad deberá ser corroborada por las pericias, los testimonios y las imágenes de las cámaras de seguridad.
La noche de violencia en Santo Tomé todavía no terminó de entregar su verdad.








