Los dos homicidios que tuvieron como víctimas a vecinos de barrio San Lorenzo durante el último fin de semana volvieron a encender las alarmas en uno de los sectores históricamente más complejos de la ciudad en materia de seguridad.
Tras dos homicidios, crece la preocupación por la inseguridad en barrio San Lorenzo
Tras las muertes de Federico Acosta y Emiliano Román, la presidenta vecinal Gisela Galiano advirtió sobre un incremento de la violencia y denunció una disminución de los controles preventivos. Los vecinos exigen mayor presencia policial y respuestas concretas para frenar los hechos delictivos.

Las muertes de Federico Acosta, de 46 años, y de Emiliano Román, de 40, generaron una fuerte reacción de los referentes barriales, quienes denunciaron una creciente sensación de desprotección y reclamaron el regreso de operativos policiales que, según sostienen, habían contribuido a contener los episodios de violencia.

La voz más contundente surgió de Gisela Galiano, presidenta de la vecinal de San Lorenzo, quien además atraviesa el dolor personal por el fallecimiento de Román, su sobrino. La dirigente sostuvo que ambos crímenes no pueden analizarse como hechos aislados y advirtió sobre una realidad que, según afirma, los vecinos vienen denunciando desde hace meses.
Acosta había sido atacado a balazos el pasado 31 de mayo y permanecía internado desde entonces. Su muerte se produjo durante el fin de semana. Por su parte, Román había resultado gravemente herido en un ataque ocurrido el 3 de febrero en inmediaciones de Juan Díaz de Solís. Tras varios meses de lucha por sobrevivir, finalmente falleció como consecuencia de las lesiones sufridas.
"La zona queda liberada durante la noche"
Galiano aseguró que la principal preocupación de los vecinos pasa por la disminución de los controles policiales que existían tiempo atrás. Según explicó, desde las 22 horas en adelante se observa una reducción significativa de la presencia preventiva en las calles, situación que, a su entender, favorece el accionar de grupos vinculados a distintos hechos delictivos.
"La peligrosidad está durante la noche. Muchos vecinos vuelven de trabajar o de estudiar y no saben con qué se van a encontrar", señaló la dirigente, quien describió un escenario atravesado por detonaciones de armas de fuego, circulación de personas armadas y episodios de violencia que se repiten con frecuencia.

La referente vecinal aclaró que no reclama el regreso de una fuerza específica, pero sí la implementación de un esquema de patrullaje y saturación similar al que funcionó durante los períodos de intervención policial focalizada.
A su criterio, aquellos operativos habían logrado generar cierto nivel de contención y tranquilidad entre los habitantes del barrio.
Temor y reclamos pendientes
Durante su exposición, Galiano sostuvo que la comunidad se encuentra "desbordada" por la situación de inseguridad y remarcó que los problemas no se limitan a los hechos más graves. Mencionó además robos domiciliarios, arrebatos, delitos contra la propiedad y la presencia de personas que, según denunció, comercializan objetos sustraídos dentro y fuera del barrio.
Respecto de los homicidios recientes, evitó establecer relaciones directas con actividades vinculadas al narcotráfico o a disputas entre grupos delictivos, aunque reconoció que las investigaciones en curso deberán determinar las circunstancias concretas de cada caso.

También señaló que tomó conocimiento de allanamientos y detenciones realizados en las últimas horas, aunque prefirió dejar el análisis de esas medidas en manos de la Justicia y de los organismos de seguridad.
Mientras tanto, el reclamo vecinal continúa centrado en una demanda que se repite desde hace años: mayor presencia estatal en las calles, prevención efectiva y condiciones que permitan recuperar la tranquilidad cotidiana.
"Queremos que los vecinos puedan dormir tranquilos, que los chicos puedan ir a la escuela y jugar en el barrio sin miedo", resumió Galiano, reflejando una preocupación que hoy vuelve a instalarse con fuerza tras dos muertes que golpearon de lleno a la comunidad de San Lorenzo.








