A más de diez días del inicio de las actuaciones, el fiscal regional de Santa Fe, Jorge Nessier, advirtió que el caso "abarca bastante más de lo que hasta ahora hemos visto" y remarcó que todavía resta determinar qué ocurrió en el lugar y si existió una modalidad que pudiera haberse repetido en otras residencias vinculadas con la mujer investigada.
Investigan si las irregularidades del asilo clandestino fueron parte de una maniobra más amplia
La causa por las condiciones en que fueron encontradas siete personas en una residencia del barrio Nuevo Horizonte continúa avanzando con nuevos testimonios y elementos de prueba. El fiscal regional Jorge Nessier sostuvo que el expediente podría abarcar situaciones ocurridas en otros establecimientos vinculados con la mujer investigada y remarcó que todavía no está completo el cuadro de lo sucedido.

La investigación por las condiciones en que fueron encontradas siete personas alojadas en una residencia del barrio Nuevo Horizonte continúa sumando testimonios, documentos y elementos que podrían ampliar el alcance de la causa.
Nessier habló durante una entrevista con el programa Santa Fe Policiales, que se emite por CYD Litoral, y se refirió a las primeras imputaciones realizadas en el expediente. En ese sentido, diferenció las eventuales infracciones administrativas derivadas de la falta de habilitación de una residencia de aquellas situaciones que, por sus características, pueden constituir delitos.
El fiscal también hizo especial hincapié en la necesidad de que familiares, ex empleados y otras personas que tengan información concreta sobre el funcionamiento del establecimiento se presenten ante la Fiscalía para aportar sus testimonios.
Una investigación que recién comienza
El expediente se inició la semana pasada, luego de que se produjera un foco ígneo en el inmueble. Según explicó Nessier, todo indicaría que ese episodio fue provocado como una forma de llamar la atención sobre las condiciones en que se encontraban las personas alojadas.
"Todo indicaría que fue un llamado de atención de parte de una de las personas alojadas en el lugar para advertir respecto de las circunstancias y condiciones en que se encontraban, con carencias de diversa índole", explicó.
Desde entonces, la investigación avanzó con la recolección de testimonios y otros elementos de prueba. Sin embargo, el fiscal regional insistió en que el cuadro todavía no está completo.

"Es mucho lo que ha recolectado el fiscal como evidencia hasta este momento, sin perjuicio de lo cual es claro, y en eso coincido con lo que escuchaba de parte del defensor de la persona hoy imputada, que falta mucho por investigar todavía", señaló.
Uno de los aspectos que se intenta establecer es la situación de otras residencias que habrían estado relacionadas con la mujer investigada, además de determinar si esos establecimientos se encontraban debidamente autorizados y bajo qué condiciones funcionaban.
Nessier confirmó que, de acuerdo con lo manifestado por la defensa, el inmueble de Nuevo Horizonte no contaba con autorización definitiva, aunque se encontraba —según esa versión— dentro de un proceso de autorización ante los organismos correspondientes.
Pero esa circunstancia, por sí sola, no determina la existencia de un delito. "La falta de autorización reviste un carácter administrativo, no necesariamente penal", explicó el fiscal regional.
Irregularidad y delito
La investigación busca determinar si las condiciones en las que permanecían los residentes excedían una eventual irregularidad administrativa.
Nessier explicó que situaciones como el hacinamiento o determinadas deficiencias edilicias pueden constituir infracciones de carácter administrativo. Sin embargo, cuando aparecen circunstancias que afectan directamente la libertad, la integridad física o la salud de las personas, el análisis ingresa en otro terreno.
"En otros hechos de años anteriores hemos tenido situaciones donde las personas se encontraban realmente en una situación de sometimiento en su persona, de ataduras, de vejámenes en cuanto a su salud y en cuanto a su estado físico y que efectivamente nos llevan incluso a conductas más graves", sostuvo.
En la causa de Nuevo Horizonte ya existen dos imputaciones con calificaciones diferentes.

La primera alcanzó a quien, según la investigación, se encontraba como encargado inmediato del establecimiento. En ese caso se atribuyó una privación ilegítima de la libertad. Nessier explicó que la acusación se relaciona con el hecho de que algunas de las personas alojadas habrían sido encerradas con un candado, sin posibilidad de salir al exterior.
La segunda imputación recayó sobre la mujer vinculada con el funcionamiento del lugar. En su caso se atribuyó un presunto abandono de persona.

"Se le atribuyó un abandono de persona que tiene que ver con haber dejado libradas a su suerte a algunas personas que en este caso estaban bajo la confianza de su cuidado y poniéndolas en un riesgo cierto de afectar su salud o su vida", explicó Nessier.
El fiscal regional también señaló que en la investigación fueron incorporados testimonios de familiares y personas vinculadas con los residentes. Algunos de esos testimonios, indicó, ya habían sido aportados antes de que el caso tomara estado público y fueron ampliados durante los últimos días.
La Fiscalía busca ahora sumar nuevas voces que permitan reconstruir qué ocurría dentro de la residencia.
Testimonios y otras residencias
Uno de los puntos que aparece como relevante para los investigadores es establecer si lo ocurrido en Nuevo Horizonte constituye un episodio aislado o si formaba parte de una metodología que pudo haberse repetido en otros establecimientos vinculados con la misma persona.
En la entrevista, Nessier confirmó que existen antecedentes de actuaciones en otras residencias, entre ellas establecimientos ubicados en Santo Tomé y Salvador del Carril. En este último caso, según explicó, hubo allanamientos y requisas durante el año pasado, con intervención de autoridades municipales, y el procedimiento terminó con la clausura administrativa del lugar.
Sin embargo, aclaró que esas actuaciones no derivaron, al menos hasta el momento mencionado en la entrevista, en una atribución penal.
El fiscal regional también fue consultado sobre una eventual investigación anterior por estafa relacionada con la utilización de tarjetas de cobro y documentación personal de residentes. Nessier dijo no recordar en ese momento el dato con precisión y señaló que, de haber existido ese antecedente, debería ser incorporado por el fiscal en la audiencia de medidas cautelares.

Sobre las tarjetas de cobro, el funcionario explicó que la investigación deberá distinguir aquellas situaciones en las que los propios residentes o sus familiares entregaron voluntariamente las tarjetas para afrontar los gastos de alojamiento y manutención, de aquellos casos en los que no pueda acreditarse esa autorización.
En estos últimos supuestos podría abrirse una línea investigativa por una eventual defraudación o estafa.
"Eso será objeto de la investigación", respondió Nessier ante la consulta sobre si el dinero percibido pudo haber sido utilizado para fines distintos de la manutención de los residentes.
La eventual conducta de la mujer durante los días en que permaneció prófuga también podría ser analizada al momento de discutir una medida cautelar. El fiscal regional explicó que ese comportamiento podría ser considerado para evaluar la existencia de riesgo de fuga o de entorpecimiento probatorio, aunque aclaró que deberá ser ponderado junto con el resto de los elementos.
La presentación posterior de la imputada ante la Justicia, en cambio, podría ser invocada por su defensa como un elemento favorable.

"Se realizaron allanamientos en su búsqueda y no fue hallada precisamente, pues se mantuvo oculta", recordó Nessier.
Mientras tanto, la Fiscalía intenta ampliar el universo de testimonios. El funcionario pidió especialmente que familiares, ex empleados o personas que hayan tenido contacto con residentes y puedan aportar información concreta se comuniquen con la Fiscalía interviniente o recurran a una dependencia policial para ser derivados.
"Todo testimonio que dé cuenta de estas circunstancias" puede resultar útil, explicó.
La intención es determinar no solamente cuáles eran las condiciones de las siete personas encontradas en Nuevo Horizonte, sino también si existió una modalidad de funcionamiento similar en otros lugares. "Todo lo que aporte respecto de sus antecedentes es de utilidad", remarcó.
Otras líneas de investigación
En ese punto también quedan abiertas otras líneas de investigación, como la eventual realización de cursos, la existencia o no de autorizaciones del Ministerio de Educación y la formación o títulos que pudiera haber invocado la persona investigada.
Por ahora, la causa continúa en etapa de recolección de pruebas. Y, según la propia Fiscalía, uno de los principales desafíos consiste en transformar los numerosos testimonios que circularon públicamente en elementos concretos que puedan ser incorporados formalmente al expediente.

Para Nessier, la situación merece especial atención por tratarse de personas que, en muchos casos, se encuentran en una condición de vulnerabilidad.
Por eso dejó una recomendación dirigida especialmente a quienes alojan a familiares en este tipo de establecimientos: verificar previamente la habilitación, los antecedentes y las condiciones en que funciona cada residencia ante los organismos públicos correspondientes.
La investigación, mientras tanto, busca responder una pregunta central: si lo ocurrido en Nuevo Horizonte fue un hecho puntual o la manifestación visible de una situación mucho más extensa.








