Crimen de Jeremías: el dolor sin pausa en una causa llena de dudas
A meses del asesinato de Jeremías Monzón, su familia continúa atravesada por el dolor y la incertidumbre. Sin respuestas firmes en la investigación, el reclamo de justicia suma ahora una nueva instancia: una reunión con autoridades provinciales prevista para los próximos días.
Miriam Monzón relató en CyD Litoral los últimos días de Jeremías y el dolor de la familia. Foto: José Vittori
El primer programa de 2026 de Santa Fe Policiales, conducido por Danilo Chiapello y Verónica Ensinas en CyD Litoral, volvió a poner en el centro de la escena uno de los casos más conmocionantes de los últimos tiempos. El crimen de Jeremías Monzón, ocurrido en diciembre de 2025, sigue sin esclarecerse completamente y mantiene abiertas múltiples líneas de investigación que, hasta el momento, no lograron consolidar una versión definitiva de lo sucedido.
Miriam Monzón, tía del adolescente y quien lo crió desde su nacimiento, reconstruyó el inicio de la pesadilla. La noche del 18 de diciembre marcó un punto de quiebre, cuando Jeremías no regresó a su casa. Lo que en un primer momento fue preocupación se transformó rápidamente en desesperación. La familia inició una búsqueda intensa, recorriendo distintos puntos de la ciudad, contactando a amigos y difundiendo su imagen en todos los canales posibles.
El despliegue fue inmediato. A las pocas horas ya había una denuncia formal y la intervención de las fuerzas de seguridad. Paralelamente, vecinos y allegados se sumaron con una red solidaria que multiplicó esfuerzos. Sin embargo, con el correr de los días, el desenlace confirmó el peor escenario.
Una investigación que no logra cerrar
Uno de los ejes que más inquieta a la familia es la falta de certezas en torno a cómo se desencadenaron los hechos. El vínculo de Jeremías con algunas de las personas involucradas habría sido reciente y mediado por redes sociales, un dato que complejiza la reconstrucción de lo ocurrido.
El caso sigue bajo investigación y aún no hay respuestas claras sobre lo ocurrido.
A lo largo de la investigación surgieron versiones, testimonios y elementos que abrieron nuevas hipótesis. Algunas apuntan a conflictos personales, otras a situaciones de celos o incluso a un entramado más amplio que incluiría la participación de terceros. Sin embargo, ninguna de estas líneas logró hasta ahora consolidarse como una explicación definitiva.
La familia también pone el foco en posibles responsabilidades que exceden a los autores materiales. Señalan que hubo comportamientos que podrían haber sido advertidos y evitados, y cuestionan la falta de intervención en momentos clave. En ese sentido, plantean que aún hay información que no fue debidamente incorporada o que no tuvo el peso necesario dentro de la causa.
A esto se suma la circulación de versiones extraoficiales que, lejos de aportar claridad, generan más confusión. Para los allegados de Jeremías, el caso presenta demasiadas inconsistencias como para considerarlo cerrado en términos explicativos.
El reclamo que llega a la Casa Gris
En medio de este escenario, la familia decidió avanzar también en el plano institucional. Según confirmó Miriam durante la entrevista, en las últimas horas fueron contactados desde el Gobierno provincial para coordinar una reunión prevista para el próximo lunes con una ministra.
El encuentro se inscribe en una serie de gestiones que la familia viene realizando para obtener respuestas. Ya hubo un primer contacto con el gobernador, quien se comprometió a seguir de cerca la situación. En esa oportunidad, Miriam incluso le hizo llegar una carta en la que expuso la gravedad del caso y la necesidad de garantizar justicia no solo para Jeremías, sino también como mensaje para toda la sociedad.
El caso sigue bajo investigación y aún no hay respuestas claras sobre lo ocurrido.
El planteo es claro: consideran que los responsables representan un riesgo y que el avance de la causa es clave para evitar que hechos similares se repitan. La expectativa ahora está puesta en que esta nueva instancia permita destrabar aspectos de la investigación o, al menos, brindar certezas sobre su estado actual.
El dolor que no encuentra pausa
Más allá de lo judicial, el impacto emocional continúa siendo profundo. La familia asegura que no ha podido iniciar un duelo real debido a la constante exposición del caso, especialmente en redes sociales, donde circulan imágenes, versiones y contenidos que consideran inapropiados y dolorosos.
En ese contexto, el pedido de respeto se vuelve central. Reclaman que se preserve la memoria de Jeremías desde su historia personal y no desde el hecho violento que terminó con su vida. Lo describen como un adolescente solidario, creativo, con proyectos y vínculos fuertes con su entorno.
Tenía 15 años y una vida en construcción. Disfrutaba de la música, de compartir con su familia y de ayudar a otros. Ese es el recuerdo que sus seres queridos buscan sostener frente a la crudeza del caso.
Mientras tanto, el reclamo de justicia sigue vigente. No solo como una necesidad individual, sino como una demanda social que interpela a las instituciones. La causa, aún abierta, continúa siendo un punto de tensión que exige respuestas claras y acciones concretas.