Un joven de 23 años fue aprehendido durante la mañana luego de un procedimiento policial iniciado a partir de un llamado a la Central de Emergencias 911 por un episodio de molestias en una vivienda de la ciudad de Santa Fe.
Aprehendieron a un joven tras un incidente con su madre y quedó internado en el Cullen
Un joven de 23 años fue aprehendido por efectivos del Comando Radioeléctrico luego de que su madre lo denunciara por molestias en el exterior de su vivienda. El joven fue ingresado al Hospital Cullen debido a las dificultades que presentaba para hablar y a posibles signos de consumo de alcohol y otras sustancias. Quedó internado con custodia policial.

El hecho ocurrió en inmediaciones de Boneo y Segundo Pasaje, donde una mujer de 48 años manifestó que su hijo estaba ocasionando inconvenientes en el exterior de su domicilio y expresó su intención de instar una acción penal.
La intervención estuvo a cargo de efectivos del Comando Radioeléctrico, quienes trasladaron al joven para una evaluación médica antes de completar las actuaciones correspondientes.
LLamado al 911
Tras recibir la comisión del 911, los uniformados llegaron al lugar y entrevistaron a la mujer, quien habría solicitado la intervención policial ante la situación que estaba atravesando.

En ese contexto, los agentes procedieron a la aprehensión del joven, de 23 años, y lo trasladaron inicialmente a Medicina Legal para que fuera examinado por una profesional.
Durante la evaluación, la médica habría advertido que el hombre presentaba dificultades para hablar y posibles signos compatibles con el consumo de alcohol y sustancias prohibidas. Frente a ese cuadro, indicó la necesidad de derivarlo a un centro asistencial para una atención más completa.
Internado bajo custodia policial
A partir de la recomendación médica, el joven fue llevado al Hospital José María Cullen, donde el personal de salud realizó una nueva evaluación.
Según la información del procedimiento, quedó internado en observación y bajo custodia policial mientras permanecía en el centro asistencial.

Una vez que recibió el alta médica, los efectivos dispusieron su traslado a la dependencia policial correspondiente para continuar con las actuaciones.
El episodio quedó encuadrado, en principio, en presuntas infracciones a los artículos 64 y 89 del Código de Convivencia. Las actuaciones se iniciaron a partir de la denuncia formulada por la mujer y de la intervención policial realizada en el domicilio.








