La madrugada todavía transitaba sus primeras horas cuando un aviso al sistema de emergencias 911 puso en movimiento a los efectivos de la Brigada Motorizada de la Unidad Regional I. El alerta daba cuenta de un supuesto robo en un kiosco ubicado en inmediaciones de las calles 25 de Mayo e Hipólito Yrigoyen, en la ciudad de Santa Fe.
Un joven fue aprehendido tras el robo a un kiosco en pleno centro de Santa Fe
El procedimiento se inició durante la madrugada a partir de un llamado al 911 que alertó sobre un supuesto robo en un comercio de 25 de Mayo e Hipólito Yrigoyen. Dos hombres fueron interceptados por la Brigada Motorizada y uno de ellos tenía en su poder elementos que serían de kiosco, mientras que el segundo llevaba dos bolsas de pizzitas.

Hasta ese sector llegaron los móviles policiales. Los agentes realizaron un procedimiento de identificación y control sobre dos individuos que se encontraban en las inmediaciones.

Uno de ellos, de 24 años, llevaba consigo distintos elementos que serían propios de un kiosco. El segundo, de 28 años, tenía en su poder dos bolsas de pizzitas. Según la información reunida durante el procedimiento, este último habría manifestado que esos productos le habían sido entregados por el hombre de 24 años.
Vidrios rotos
La situación tomó otro cariz cuando los policías constataron que un kiosco ubicado sobre calle 25 de Mayo, aproximadamente a la altura catastral del 2887, presentaba daños en los vidrios de su frente.
A partir de allí comenzó otra parte del procedimiento. Los agentes establecieron comunicación con un testigo, quien habría señalado al joven de 24 años como la persona que supuestamente había provocado la rotura del vidrio.

Respecto del segundo hombre, en cambio, el testigo manifestó que no había podido observarlo y que tampoco estaba en condiciones de determinar si había tenido alguna participación en el hecho.
Con esos elementos y de acuerdo con lo informado por el personal interviniente, el hombre de 24 años fue aprehendido y quedó a disposición de la autoridad competente bajo la carátula de supuesto robo.

El hombre de 28 años, en tanto, permaneció demorado en el marco de lo establecido por el artículo 10 bis, mientras continuaban las actuaciones destinadas a determinar con precisión qué ocurrió y cuál fue la participación que le correspondió a cada uno de los involucrados.
La investigación deberá ahora establecer las circunstancias en las que se produjo el ingreso al comercio, los daños registrados en su frente y el origen de los elementos que fueron secuestrados durante el procedimiento.








