Si bien todavía resta saber si van a ser procesados y por qué delitos -el fiscal los acusa por abuso de autoridad, incumplimiento de los deberes de funcionario público, sustracción de elementos de prueba, empleo de servicios de la administración pública, falso testimonio y confabulación para el tráfico de estupefacientes-, la decisión de imponerles una medida coercitiva de manera anticipada, se debió a que el 19 de diciembre vencían los plazos de la prisión preventiva dictada en la órbita de la justicia provincial.
Tras descubrir que la versión del “robo al voleo” a Valdés y su acompañante, la subalterna Roxana González, había sido una pantalla para ocultar lo que realmente había sucedido y que ahora es materia de investigación federal, los fiscales del Ministerio Público de la Acusación (MPA) de Villa Constitución, Matías Edery y Natalia Benvenuto, ordenaron detener a los jefes.