El bebé de un año y medio que, al igual que su madre, fue rociado con alcohol y prendido fuego el sábado pasado en la localidad bonaerense de Rafael Castillo murió hoy en el hospital Garrahan, donde estaba internado, mientras que la mujer continúa en estado crítico, informaron fuentes judiciales, policiales y familiares de las víctimas.



































