El juez penal de Santa Fe José Luis García Troiano ordenó este miércoles la prisión preventiva de un hombre de 48 años acusado de asesinar a Roque Ramón Alberto Zanutigh, un conocido empresario de San Justo, durante un robo cometido hace más de diez años.
Prisión preventiva por el asesinato de un vecino de San Justo cometido hace una década
El principal acusado ya cumple una condena por narcotráfico en Coronda. La investigación por la muerte de Roque Zanutigh, en enero de 2016, avanzó tras escuchas telefónicas y la declaración de un hermano del sospechoso. Su pareja y su madre también quedaron privadas de la libertad por una causa vinculada al microtráfico.

El sospechoso se encuentra alojado en la cárcel federal de Coronda, donde cumple una condena por una causa de narcotráfico, y ahora enfrenta una imputación que podría derivar en una pena de prisión perpetua.
La medida fue solicitada por la fiscal María Laura Urquiza, de la Unidad Especial de Homicidios del Ministerio Público de la Acusación (MPA). La acusación sostiene que el hombre ingresó a la vivienda de la víctima, la apuñaló nueve veces y se llevó distintas pertenencias para consumar el robo y procurar su impunidad.

En la misma investigación, el magistrado dispuso la prisión preventiva de la pareja y la madre del principal acusado, señaladas por su presunta participación en una estructura familiar dedicada a la comercialización de estupefacientes dentro y fuera del establecimiento penitenciario.
La postura de la defensa
Durante la audiencia, los abogados del Ministerio Público de la Defensa, Virginia Segado y Raúl Sánchez Lecumberri, se opusieron al planteo de la fiscalía y solicitaron la libertad de Eunice Viviana Bournissent y Dora Dib Isahac, pareja y madre del principal acusado, respectivamente.
El planteo no prosperó y ambas quedaron bajo prisión preventiva junto con el hombre investigado por el homicidio; aunque en el caso de la mujer de 74 años, madre de Fossatti, tendrá la posibilidad de solicitar oportunamente una morigeración de la prisión por la domiciliaria.

En cuanto a Fossatti, el juez García Troiano ordenó una restricción del régimen de visitas y comunicaciones telefónicas, en particular para evitar el contacto con el resto de los coimputados.
Por su parte, la querella, representada por el abogado Néstor Oroño en nombre de los hijos de Roque Zanutigh, adhirió al pedido de la fiscal María Laura Urquiza. Durante la audiencia, familiares de la víctima reclamaron justicia y expresaron su necesidad de recuperar la tranquilidad después de diez años sin respuestas por el crimen.
Nueve puñaladas
El homicidio ocurrió entre la noche del domingo 24 de enero de 2016 y la madrugada del lunes 25, en la casa que Zanutigh habitaba en Belgrano al 2600, en San Justo, cabecera del departamento homónimo.
Según la reconstrucción presentada por la fiscalía, el agresor ingresó sin autorización y sustrajo un maletín con documentación y dinero en efectivo, dos teléfonos celulares y una navaja. Antes de huir, lo atacó con un arma blanca y le provocó nueve heridas mortales.
El cuerpo fue encontrado a la mañana siguiente. Zanutigh era un reconocido productor ganadero y empresario del rubro del gas envasado en el norte santafesino. El caso permaneció durante años sin imputados y motivó reiterados reclamos de sus familiares.
En septiembre pasado, el Gobierno provincial ofreció una recompensa de 16 millones de pesos para quienes aportaran información concreta que permitiera identificar o localizar a los responsables.
Las pruebas que reactivaron la causa
La investigación tomó impulso con nuevas medidas probatorias. Entre ellas, la intervención judicial de la línea telefónica utilizada por el principal sospechoso desde la cárcel de Coronda. De acuerdo con lo expuesto por Urquiza, en las conversaciones mantenidas con su pareja y su madre habría dado claros indicios de haber apuñalado a Zanutigh.
Otro elemento relevante fue la declaración de su hermano, Juan Pablo Fossatti, quien también quedó involucrado en el legajo y habría aportado información que comprometió seriamente al principal acusado.
Los avances se produjeron luego de cinco allanamientos realizados en domicilios de San Justo y en la unidad penitenciaria. Durante los procedimientos se secuestraron cocaína, marihuana, teléfonos celulares, dinero, una balanza digital y otros elementos considerados de interés para la causa.
Una investigación paralela por drogas
Además del homicidio, la fiscalía atribuyó a los integrantes del grupo familiar la presunta comercialización agravada de estupefacientes, por la participación de tres o más personas y por la intervención de un establecimiento carcelario.
Según la acusación, entre julio y octubre de este año el principal investigado habría coordinado desde su lugar de detención la adquisición de cocaína y marihuana para su posterior venta al menudeo. Su pareja y su madre habrían intervenido en el fraccionamiento y la distribución de las sustancias: una parte se destinaba a la cárcel y otra al mercado local de San Justo.
En ese mismo legajo, al hermano se le atribuyó también la tenencia ilegítima de una escopeta calibre 28 hallada durante los allanamientos.









